Se sueña con todos los sentidos.

Muchas veces me han preguntado, me he preguntado, si la vista, si el olfato, el tacto, el gusto, el oído, están activos mientras soñamos.

Y la respuesta es, evidentemente,  sí; solo cambia el escenario.

Cuando estamos despiertos, nuestro entorno material, el  universo  es el escenario, pero cuando estamos dormidos y soñamos nuestro mundo es puramente mental, condicionado por circunstancias externas muy concretas de carácter fisiológico o ambiental,  que pueden ser  diversas, sobre todo referentes al estado de salud del soñante, a la comodidad del lecho y a las constantes ambientales del entorno, temperatura, humedad, luz, oscuridad.

A partir de ahí empezamos a entender, a ordenar  toda la trama onírica. Si las condiciones ambientales y fisiológicas son correctas tendremos una buena puesta en escena y la representación será de calidad, lo más fiel posible a la idea del director, del soñante. Si las condiciones no son aceptables (calor, frío, malas digestiones, enfermedad…) la mente durmiente será quien se tenga que adaptar al medio.

Los personajes, los objetos, el escenario saldrán de la memoria, de la imaginación del soñante y a partir de ahí interpretaran su función; la función siguiendo estrictamente sin saltarse una coma, el guión del cerebro.

Los cinco sentidos no permanecerán estáticos pero serán estimulados, en el mundo interior, en la mente del soñante. Se sentirán igual que en la vigilia, pues el estímulo lo fabricará el cerebro a partir de sus recuerdos, de la memoria y de la genética.

Una mujer de 35 años me escribió este sueño en el blog.

ESTOY RODEADA DE INDÍGENAS, DE DESCONOCIDOS QUE ME ATACAN. COJO UNA METRALLETA Y EMPIEZO A DISPARAR. ME DESPIERTO OLIENDO A PÓLVORA.

Ella estaba muy extrañada y se preguntaba, además del sentido del sueño, de donde salía ese olor tan intenso, si no había pólvora cerca de ella.

Está claro que el sentido del olfato también funciona cuando soñamos, el cerebro es capaz de reproducir  las sensaciones que activan nuestros sentidos y en este caso activó el olfato exageradamente para que recordase el sueño cuando se despertase.

La situación que estaba pasando esta mujer debía ser muy dura, sin apoyos, donde ella era la diferente, el problema, la extraña, la enemiga “RODEADA DE INDÍGENAS QUE ME ATACAN” la única manera de poder salir adelante era ser muy contundente “COJO UNA METRALLETA Y EMPIEZO A DISPARAR”

Lo más importante: su subconsciente quería que no olvidase el mensaje cuando se despertase “ME DESPIERTO OLIENDO A PÓLVORA”

Indígenas, metralleta, disparar, pólvora, todo lo creó su mente y para eso activó los cinco sentidos, creó un escenario y se trasmitió un mensaje a ella misma. En los sueños el soñante, la mente del soñante y la experiencia onírica no se pueden separar, son uno.

“El observador, el medio con el que observa y lo observado son uno,

son una trinidad, son una identidad” (Yoga Sutras De Pantanjali”)

Blog interpretación de sueños “ wwwjesusros.net

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