Las estrategias de polarización para llegar al poder, llevadas a cabo en Estados Unidos por el Partido Republicano, el Tea Party y todo el entramado mediático a su servicio, han roto la sociedad americana. La división es tal, que el odio cada vez se percibe más en las calles. Y los actos violentos, fruto de esta polarización extrema, se escuchan más frecuentemente en las noticias, y con hechos cada vez más brutales.

Para visualizar la asfixia que se está produciendo, basta mencionar un hecho que puede parecer anecdótico, aunque no lo es, que menciona Levitsky, en su último libro, y que aparece en un artículo publicado por Iyengar, Sood y Lelkesen en Public Opinion Quarterly.

“En 1960, los politólogos preguntaron a los estadounidenses cómo se sentirían si su hijo se casara con una persona militante de otro partido político. El 4 por ciento de los demócratas y el 5 por ciento de los republicanos manifestaron que les “desagradaría”. En cambio, en 2010, el 33 por ciento de los demócratas y el 49 por ciento de los republicanos afirmaron que se sentirían “un poco o muy infelices” ante la perspectiva de un matrimonio entre dos personas con distintas tendencias políticas.”

Esta situación, que puede parecer lejana, tiene que hacer reflexionar a los ciudadanos españoles sobre la crispación a la que nos están llevando. Por una parte, los independentistas. Y por otra, un Partido Popular que, sin complejos, está copiando la estrategia de Trump en su deseo de volver a gobernar, sin importar el precio ni el coste que ello suponga.

Por ahora, los ciudadanos lo tienen claro, como muestra el barómetro del CIS del mes de octubre:

  • En España ya hay mucha crispación y tensión política. Y así, lo perciben la mayoría de la población. Concretamente, el 91 por ciento de los españoles. Y los que así piensan, también identifican a los responsable de la mayor crispación política. Un 52,3 por ciento, señalan a los políticos y los partidos políticos; un 13,6 por ciento, a los medios de comunicación, los/las periodistas; un 2,5 por ciento, a los empresarios y los poderes económicos; y un 28,4 por ciento, a todos por igual.
  • Creen que los partidos independentistas y el PP son los más responsables de la crispación y la tensión política. Cuando se les pregunta qué partido político le parece que hace más para que haya crispación en España en estos momentos, el 27,8 por ciento cree que los partidos independentistas; un 27,3 por ciento, el PP; el 7,1 por ciento, Ciudadanos; un 7 por ciento, Podemos; el 6,9 por ciento, el PSOE; y un 21,6 por ciento, todos por igual.
  • Identifican a los líderes políticos que crispan. Ante la pregunta: de los líderes políticos que usted conoce, quien es más responsable de que haya crispación política en este momento. Un 17,5 por ciento, afirma que Pablo Casado; un 11 por ciento, Pablo Iglesias; el 9,9 por ciento, Albert Rivera; un 9,8 por ciento Pedro Sánchez; y un 28,8 por ciento, todos por igual.
  • Tienen una gran preocupación por la crispación política. A un 78,5 por ciento de los encuestados les preocupa que en España existe crispación política; a un 9,2 por ciento les preocupa poco; y a un 4,2 por ciento nada.
  • Y piensan que, en estos momentos, debería hacerse algo para intentar reducir la crispación política que existe en España. En particular, un 87,8 por ciento cree que debería hacerse algo para reducir la crispación política; un 7,7 por ciento está en duda; y un 3,8 por ciento, no cree que debería hacerse nada para reducir la crispación política.

La sociedad española se encuentra ya en una campaña electoral que durará muchos meses. Es necesario, que los dirigentes y representantes políticos que están pidiendo el voto a los ciudadanos se contengan a la hora de incrementar una crispación y tensión política que los ciudadanos perciben y quieren reducir.

La democracia es un sistema político frágil, y los ciudadanos deberían de manera activa denunciar y combatir a los que pretenden quebrar la convivencia por sus intereses partidistas. La mejor medicina, en democracia, es no votar a los partidos políticos que mediante sus palabras o por sus actos realicen comportamientos antidemocráticos o autoritarios.

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2 Comentarios

  1. es patético el nivel de responsabilidad política que existe. Hay borregos mayores al frente de determinados partidos políticos que arrastran a “estúpid@s” sobre temas importantes que tiene el país sin resolver que no llevan a ninguna parte, si no es a la división de opiniones. La falta de preparación de algunos de ellos, que dicen frases estudiadas que dejan caer como si tal cosa para crear “un posible impacto” en “su” electorado, decía que esa falta de preparación (que no viene por hacer sólo algún máster) nos lleva a una situación donde cada uno dirige su barco a la deriva, sin rumbo fijo.
    Creo que en estos momentos, en lugar de enfrentamiento, hay que arrimar el hombro entre todos y todas para aportar soluciones y no más división. Que cada palo aguante su vela y prevalezca el interés común del país que no lo personal.

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