No hubo enfrentamientos entre las aficiones antes de comenzar el partido. Hubo quien quiso crear polémica por los tifos que se vieron en el Bernabéu. Recordando las finales de Lisboa y Milán y ese qué se siente. Que atacaba el corazón rojiblanco. Pero eso no es peor que  ese cántico atlético de “illa, illa, illa Juanito hecho papilla” Qué quieren que les diga, esto último es impresentable, aunque cosas iguales se escucha de la boca de seguidores blancos.

A lo que interesa, el partido. El fútbol.  No fue la posesión del balón, blanca, sino los disparos a puerta los que marcaron la diferencia en la primera mitad. Caes en la risa, si te conoces el reglamento, que alguien cuestionara que si fue legal o no el gol de Ronaldo. Un tanto como una casa de ese CR que va camino de ser el mejor ariete del mundo. Vale, no sabe crear jugadas como Messi, pero nadie hay tan efectivo para resolver una situación de peligro en gol. Jugando cada equipo a su estilo los primeros cuarenta y cinco minutos fueron para los madridistas, sin excesos. Era mucho lo que estaba en juego y cada cuál sabía qué error les podía dejar fuera.

El Madrid tenía la ventaja de acosar la banda derecha rival. Con un Lucas que no estaba en su sitio y que tiene sus limitaciones. Ahí y hasta de central o lateral izquierdo.  Y Cristiano y Marcelo le buscaban las cosquillas.

Pasando al segundo tiempo, muy poca historia.  Un excelso CR, ya nadie le puede discutir su calidad para ser el número uno rematando, acabó con las expectativas de un Atlético donde, principalmente, Simeone no tuvo su mejor noche. No acertó ni en el once y menos en los cambios. Un 3-0 en el partido de ida en unas semifinales es como un K.O, para quien lo recibe.

Esta vez no habrá lugar  a la polémica. El Madrid sin hacer el partido de su vida se quitó de encima a un rival que fue mucho menos peligroso de lo que se esperaba. CR y el Madrid tuvieron tolerancia cero con el Atlético.

PD.- Lo de tolerancia cero va para Lucas Hernández quien, insisto, salió indemne en su club tras verse implicado en un caso de violencia de género.

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