[Segue]

… Ya sé, ya sé… Déjenme hablar. La Libertad de Pensamiento es un bien que no sólo se debe conservar sino que es la única vía para la Libertad, no hay otra. Pero cuidado: no se puede amparar la barbarie con esta supuesta libertad sin delimitaciones.

La cuestión básica es definir Cultura, porque entendida antropológicamente como la producción tangible o no de una sociedad… todo es Cultura. No estoy de acuerdo. La aparente tolerancia de lo multicultural, el tópico de la diversidad como sinónimo de riqueza, el espectáculo colorista de las diversas maneras de vivir del ser humano no deja de ser, en el fondo, una forma de turismo racista en la que, quienes se lo pueden permitir, ruedan de un lugar a otro para contemplar, desde fuera, un circo con sus artistas a mayor gloria del que paga (de nuevo la lacra del turismo).

Verbigracia: es muy hermoso pasear por países donde las mujeres carecen de autonomía porque sus trajes y costumbres son muy vistosas. Y también es una cabronada. Es necesario, en contra de la supuesta diversidad, que no es más que una forma de conservadurismo para no intervenir y mantener la forma de los estados beneficiando a los ejecutores económicos, digo que es necesario un proyecto humano global que fomente el conocimiento y el pensamiento crítico: eso es la Cultura, la única Cultura de verdad porque no preestablece qué son las cosas sino que propone el marco para un debate público sin límites, sin morales, sin axiomas ni axiologías para el que sólo el esfuerzo y la coherencia determinen las opciones personales: y eso es la Libertad social (la verdadera se llama Química, es más bien necesidad y se estudia en las Facultades).

Un proyecto, humano, humanista, mundial, ya lo hubo: la Ilustración, fallida en tantas cosas, origen y solución de todos nuestros problemas, como diría Simpson. Pero, insisto una vez más, la verdadera revolución pendiente de la Humanidad es anteponer la Cultura (análisis crítico) a la economía, y eso es la izquierda, no imponer criterios morales-empresariales (esencialismo avocado al fracaso). Si los negocios internacionales estuvieran condicionados por los programas educativos, el laicismo y los derechos humanos, digo condicionados por leyes de obligado cumplimiento con un Tribunal con poder real y sentencias ejemplares, las perspectivas serían bien distintas. La excusa de la diversidad, de la conservación, del respeto entre culturas y la comunión entre civilizaciones y el ecumenismo son una gigantesca cagada que sólo sirve para consolidar la tradición, enemiga de la Libertad y amparo del capital. Vergonzante ver a nuestras políticas con la cabeza cubierta en determinados lugares, a nuestros enchaquetados hablando con asesinos sistemáticos henchidos de dignidad monárquica y divina… ¿por el bien de quién?

Cada cual puede creer lo que quiera pero sin condicionar la vida de los demás, ni siquiera la de su propia descendencia; nunca puede ser educación enseñar a someterse, o implantar la idea de diferencias esenciales entre seres humanos (hombre-mujer, píos-impíos…), o anteponer creencias en otros mundo o espíritus (legítimas) a la vida en este mundo, esto es: nadie puede tener derecho a valorar la vida de otra persona amparándose en una religión. Eso es delito. El papel de la Educación Pública o de la rigurosísima supervisión de la privada (¡qué coño significa concertada!) es fundamental en todo el Mundo, y de nuevo debería haber una normativa básica planetaria como condición sinequanón para participar de la tarta dineraria, o Cultura o nada.

… ¿Constitución Mundial como fundamento de todas las legislaciones? En un asteroide repleto de castas, dictaduras, injusticias, arbitrariedad, esclavismo, explotación… y patriarcal hasta el feminicidio: ¿Queremos mantener la diversidad pagando el precio del sometimiento de tantas criaturas, de tantas víctimas?

Es verdad que hay un peligro en los movimientos de población. Cuando una pseudocultura tradicionalista basada en la intolerancia y la moral cerradas puede ignorar la Ciencia y vivir sin exigencias ético-políticas de ciudadanía básica: se está sembrando la destrucción de la libertad. Lo diré claro: no es etnocentrismo, no es que la cultura europea se sienta superior, por ejemplo, y excluya a las demás… es que Occidente lleva, con todos sus defectos y críticas posibles, un cuarto de milenio practicando formas de vida que permitan la elección individual sin que la moral de los grupos condene la singularidad: ésa es la diversidad real a proteger, no que alguien, agarrándose a su tradición, ampute clítoris o glandes en el nombre de Dios. El cáncer del mundo es la ignorancia, sin duda.

El verdadero peligro en Europa es que una parte importantísima de la población no está aprovechando las posibilidades de la Libertad sino, por contra, hace de su capa un sayo, disfruta de sus privilegios y se defiende del exterior con violencia racista. Consejos vende que no practica. Europa debería permitir la entrada de todo el mundo, y con la misma displicencia expulsar (si viene de fuera) y meter en la cárcel a toda persona que no respete las leyes y la convivencia en libertad… ¡El problema es que no quiere aplicar eso al cristianismo, ni al machismo, ni a las fiestas populares denigrantes, ni a la explotación comercial sin sentido, ni al moderno esclavismo de las leyes laborales, ni a la degración medioambiental…! Porque Europa ha renunciado a la Cultura, a la Educación, en favor del consumo irracional, del dinero en su sentido más ramplón.

Y, no lo olviden, todo para proteger, al final, este modelo económico de explotación y clases que no es fruto de la competencia libre sino de la moral y el nacimiento, voluntad divina, o sea: hace aquello de lo que quiere defenderse. Patético. La solución sólo puede ser global, progresiva, sin sobresaltos y no pasa por el espectáculo diverso de la ignominia.

 

[Segue]

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?
Compartir
Artículo anterior¿Es posible un impeachment de Donald Trump?
Artículo siguienteVerstappen aburrido como mona, Fernando Alonso volando por los aires y Vettel el mejor
Huelva, 1969. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid (tesis: Obra y edición en Juan Ramón Jiménez. El «poema vivo»; Premio Extraordinario de Doctorado). He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor de instituto, de filosofía, hasta donde lo permita el gobierno actual. Director del Festival Internacional de Música Ciudad de Ayamonte (2002 y 2003). Coordinador de los actos del Trienio Zenobia-JRJ 2006-2008. Asesoría musical para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (2003-2013). Consejo Asesor Literario de la Diputación Provincial de Huelva (2002-2013). Colaboro semanalmente con la prensa escrita en Huelva Información. Junto a Javier Blasco, he codirigido Obras de JRJ, en 48 volúmenes para Visor; he publicado varios ensayos en torno a su concepto de «obra»: -Copérnico y Juan Ramón Jiménez. Crisis de un paradigma (2008) -El materialismo de Juan Ramón Jiménez. (JRJ excavado: alma y belleza, 1900-1949) (2010) -Juan Ramón Jiménez en el Archivo Histórico Nacional: Vol 2. MONUMENTO DE AMOR, ORNATO y ELLOS (2011) -Poesía no escrita. Índices de Obras de JRJ, junto al profesor Javier Blasco (2013) Lejos de tener vocación de cuentista, sí me encuentro cómodo en la prosa corta, lo que me hace deambular entre el relato, el microrrelato, la estampa o el poema en prosa. Veo poco más que comercio en la literatura actual; suelo experimentar con la forma. Mis libros: -Las apoteosis (2000) -Libro de las taxidermias (2002) -Libro de los humores (2005) -Libro del ensoñamiento (2007) -Álbum blanco (2011) -Tenebrario (2013) -De la luz y tres prosas granadinas (2014). -Libro de las causas segundas o Las criaturas (2014, Epub) -Mar de historias. Libro decreciente (2016) He publicado cuentos en diversas revistas y he sido recogido en varias antologías, como Mundos mínimos. El microrrelato en la literatura española contemporánea (2007), editada por la profesora Teresa Gómez Trueba; Microrrelato en Andalucía (2007), edición del crítico Pedro M. Domene, y más recientemente en Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos (2010) o Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, ambas por Fernando Valls (2012). En el blog literario de este crítico se pueden encontrar textos míos. Mis artículos en: quenosenada.blogspot.com.es

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

once + 1 =