Un nuevo caso de crueldad contra los niños conmueve a los Estados Unidos y al mundo.

La semana pasada, Nicole Finn, de 43 años, fue condenada a tres cadenas perpetuas sin posibilidad de libertad bajo palabra por haber torturado, secuestrado y matado de hambre a su hija adoptiva de 16 años. Su exesposo, Joseph Finn, también se encuentra detenido y enfrentará su juicio en abril.

Ocurrió en el condado de Polk (estado de Iowa) en el último año y medio, pero tomó relevancia nacional en la última semana cuando se dio a conocer la casa de los horrores, en donde un matrimonio hacía pasar hambre a sus 13 hijos.

El 24 de octubre de 2016 el departamento de policía acudió una llamada del 911 donde se denunciaba un incidente hogareño. Al llegar encontraron a una adolescente, Natalie, de sólo 16 años. Estaba desnutrida, inconsciente y desmayada en el baño, además usaba un pañal para adultos. Falleció al llegar al hospital

Según se supo esta Casa de la muerte tenía una principal criminal, Nicole la madre adoptiva de Natalie y dos jovenes más. Al parecer la mujer mantuvo encerrados a sus hijos adoptivos durante meses, privandole de su comida hasta la muerte. Los dos hermanos restantes también fueron encontrados desnutridos pero con vida, sin embargo no se revelaron más datos sobre ellos para proteger su privacidad.

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