La psicóloga especializada en infancia y escritora Elisenda Pascual Martí ha decidido unir sus dos profesiones en una: escribir un cuento para ayudar a explicar a los más pequeños qué es el abuso sexual y cómo deben evitarlo, y sobre todo mostrar las pautas para alertar de esta lacra a los más pequeños e indefensos de la casa. Pocos temas existen más peliagudos e incómodos para tratar a nivel familiar, y a través de Clara y su sombra (Uranito), Elisenda Pascual Martí nos traslada con una sencilla trama tratada con suma delicadeza a la historia de Clara, una niña que ha perdido sus sonrisa y no sabe por qué mientras la persigue una sombra. Las ilustraciones de Mercè Serra Valls ponen la guinda a un proyecto exquisito.


 

¿Cómo se le ocurrió esta iniciativa tan arriesgada?

Pues siempre digo que fue Clara quien me encontró a mí. Hacía poco había detectado un caso de abuso sexual infantil y el tema estaba latente: como profesional y como persona. Pues una noche, entre la vigilia y el sueño, apareció Clara con su sombra y me susurró al oído su historia. Así que no tuve más remedio que levantarme de la cama y darle forma en el papel. Más adelante surgió la oportunidad de presentar un taller de prevención del abuso sexual infantil en un congreso, y decidí empezar con la aventura de publicar esa historia en un cuento ilustrado.

 

¿Es necesario ponerse de entrada en la piel de cualquier niño o niña de tres años para poder absorber todo lo que transmite un cuento como este? ¿es posible hacerlo?

Creo que todas las personas adultas guardamos a nuestra niña interna en el fondo de nuestro ser. Para poder conectar con el cuento, “tan solo” necesitamos quitarle el polvo a ese niño o niña que fuimos para comprender cómo debe sentirse un ser tan indefenso ante una persona que, a pesar de quererla, actúa de tal forma. De todas maneras, como personas adultas empáticas, también podemos conectar con las vivencias de Clara -y de tantos otros niños y niñas- en relación a ser abusados. Así, podemos comprender la importancia de hacer llegar esta historia a más hogares i escuelas con la finalidad de hablar de un tema escondido y tabú.

 

El eje del cuento es la pérdida de una sonrisa. Usted, como psicóloga especializada en infancia, habrá podido comprobar que es el primer síntoma de alerta. ¿No es así?

Los niños y las niñas que sufren abusos sexuales pueden presentar distintos síntomas. Es importante recordar que más del 80% de casos de abuso se dan por personas cercanas del ámbito familiar. Al inicio, estos niños, sienten una mezcla de sentimientos en relación a sus vivencias. ¿Cómo puede alguien que me quiere hacerme algo malo? Y así su confusión se dilata hasta que, en algún momento, pierden la sonrisa y aparece la sombra. Con esto quiero decir que la pérdida de su alegría puede que no llegue hasta pasado un tiempo. A veces los primeros síntomas pueden ser más físicos. Otras veces más emocionales. No existe un orden predeterminado.

 

¿Saben los niños a los tres años discernir el bien del mal o aún mantienen dudas al respecto?

Los niños de esta edad tienen una concepción de la moralidad muy precoz y poco elaborada. Cierto es que van aprendiendo del entorno que les rodea, y en función de éste, irán discerniendo -con el paso de los años- entre lo que está bien y mal para ellos y ellas. A esta edad es probable que no sepan si lo que están haciendo o recibiendo puede tildarse de bueno o malo -sobre todo si no se lo explicamos-, pero con total claridad saben si les gusta o no les gusta. La capacidad de conectar con el contínuum placer-displacer existe desde que son seres sintientes, ya dentro del útero materno. Lo importante es generar un tipo de crianza y educación que les mantenga conectados con esta capacidad instintiva de supervivencia, y no que la pierdan por la necesidad de pertenecer a un entorno que puede que no les comprende ni respeta.

Las secuelas que puede dejar un abuso sexual a la vida de esos niñas y niñas son muy profundas

 

Qué herramientas aporta su cuento para que estos pequeños

puedan hacer frente desde su más tierna inocencia a esta lacra brutal de los abusos sexuales?

El cuento es un marco de referencia para que los niños y las niñas más pequeños puedan comprender la realidad de Clara. En la etapa infantil, la capacidad abstractiva de los peques no está madura, es por esto que todo lo que necesitemos explicarles debemos hacerlo a través de herramientas concretas, como pueden ser los cuentos. El hecho de generar espacios donde personas adultas que no tengan miedo de hablar del abuso sexual infantil lo compartan con ellos y ellas, permite que vayan comprendiendo posibles realidades que pueden ocurrirles para que, dado el caso, sepan que esto que viven no deben tolerarlo. Comprendiendo que pueden zafarse de esas experiencias acudiendo a alguna persona adulta de confianza, reduce el impacto que el abuso podrá tener en sus Vidas. Y, esperemos, pueda también prevenirlo antes que se de.

 

¿Qué proceso experimenta por fases un niño de esta edad que está siendo abusado sexualmente?

Las fases de un proceso de abuso son muy subjetivas y dependen de cada tipo de perpetración. Si es cierto que, como bien he dicho antes, los abusos sexuales se dan en su gran mayoría por hombres heterosexuales dentro del círculo familiar o íntimo de ese niño o niña. Es comprensible que al principio esos niños estén confundidos en relación a lo que viven. De esto depende mucho la edad de inicio, puesto que no tiene la misma capacidad moral una niña de 3 años, que una de 8. A partir de los primeros contactos con el abuso, dependerá del tipo de vínculo y frecuencia de contacto con el adulto perpetrador, del tipo de entorno que tenga ese niño/a, si tiene un vínculo de confianza con alguna persona adulta a quien pueda contarle lo vivido, de su carácter y personalidad, etc. Lo que está claro es que las secuelas que puede dejar un abuso sexual a la vida de esos niñas y niñas son muy profundas. Algunos de ellos no se atreven a nombrarlo hasta su edad adulta por miedo a la respuesta del entorno y, por desgracia, porque a menudo se creen culpables de lo sucedido.

 

Si estos abusos se dan mayoritariamente en el seno familiar y más próximo, ¿cómo este cuento puede servir de pantalla protectora?

Este cuento puede trabajarse tanto desde la familia como desde el aula. Cuanta más información reciban los niños y las niñas, más información y herramientas tendrán en sus manos para prevenir o detectar lo que les está sucediendo. Creo que deberíamos sospechar más de aquellas personas adultas que se niegan en compartir estas realidades con los más pequeños. Comprendo que no es un tema agradable, pero es necesario hablarlo para cuidar de las vidas de las generaciones que nos siguen. ¿Por qué motivo no podemos facilitarles herramientas que les ayuden en la promoción de su salud y bienestar en la vida?

 

El cuerpo habla. Pero la pregunta pertinente es si lo hace a tiempo de evitar un daño aún mayor en estos niños.

El cuerpo habla cuando tiene algo que contarnos. Cuando se expresa, probablemente es porque ese niño o esa niña ya ha vivido alguna situación traumática. Tener un ojo de vista clínico puede ayudar a detectar los primeros síntomas, y para eso es imprescindible que tanto profesionales de la salud, docentes y familias estemos concienciados de la importancia de la mirada hacia nuestros niños y niñas; no una mirada miedosa que controle, tampoco una mirada despreocupada que ignore: sino una mirada que cuida y sostiene comprendiendo las necesidades auténticas que esos niños y niñas demandan. Para evitar daños mayores, lo más importante es trabajar para la creación de una sociedad que no inflija daño al alma de los niños, y para esto, debemos ser lo suficientemente valientes para nombrar los peligros.

 

Clara y su sombra
Elisenda Pascual Martí
Uranito
32 páginas
11 €

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Trece + 1 =