El último grupo, de la serie que ha dedicado Diario 16 a la Asamblea Ciudadana de Podemos, es el encabezado por Pablo Iglesias o Podemos para todas. Desde la superación de Podemos como máquina electoral, algo que comparten con los demás grupos en contienda, el deseo de los pablistas es desarrollar una dialéctica calle-instituciones que permita aumentar el desborde ciudadano y generar un bloque social de cambio.

 

La estrategia política

El factor unificador del documento político es preparar a Podemos para ganar las siguientes Elecciones Generales mediante “una confluencia política, social y popular de cambio”. Para ello el pablismo entiende que Podemos debe ser un partido “fuerte y unido”. No se puede dejar la lucha social encaminada a revertir la agenda social de las élites que está llevando a la precarización y el empobrecimiento de las clases populares y profesionales. Así pues, la lucha en la calle tiene que ser un eje fundamental de la nueva etapa de Podemos.

El deseo de los ‘pablistas’ es desarrollar una dialéctica calle-instituciones que permita aumentar el desborde ciudadano y generar un bloque social de cambio

Frente a los deseos de parlamentarización del conflicto social, como fórmula elegida por la élite para desactivarlo, Podemos debe ser la máquina que active el ser, el habla y la lucha por el cambio haciendo ver que Sociedad Civil y Parlamento son dos caras de la misma moneda. Esa dialéctica de calle y parlamento debe procurar la generación de una Alianza Social de conformación de un bloque social de la “gente”. La función de la formación morada a este respecto no será situarse a la cabeza de la acción social, sino potenciarla y acompañarla para obtener victorias parciales frente a los detentadores del sistema.

La utilización de las instituciones en las que Podemos se encuentra debe ser la otra parte de la lucha política. Eso sí, entendiendo que esta presencia no sólo es propositiva, sino un gran altavoz de denuncia de las injusticias sociales. Por ello hay que recuperar las instituciones para la gente, lo que significa “instalar la consigna ‘primero la gente’ como vector de todas las políticas públicas, personalizar la Administración y personificar los conflictos, para que los problemas individuales se transformen en obligaciones institucionales”. Podemos deberá llevar a las instituciones las iniciativas de los movimientos populares, respetando la propia independencia de éstos.

En el futuro inmediato Podemos debe llegar a una coordinación interparlamentaria y municipal entre todas las instituciones en las que se encuentra representada la formación morada. Hay que generar una acción coordinada que sea expresión del proyecto común de país, ajustándose a algunas especificidades particulares de cada territorio. Mediante los Círculos hay que volver a recuperar los espacios municipales que hasta el momento han sido dejados un tanto de lado, reconocen los pablistas. Solo con una coordinación entre los distintos niveles el proyecto común podrá llegar a más personas y se podrá enriquecer con aportaciones externas. Porque, según manifiestan, aún queda mucha gente que sumar al proyecto, especialmente en el ámbito rural y entre ciertas capas urbanas.

Recuperar las instituciones para la gente significa instalar la consigna ‘primero la gente’ como vector de todas las políticas públicas

A diferencia de los otros dos proyectos, Podemos para todas explicita la existencia de un gobierno en la sombra. Esto es, ir visualizando mediante la acción en Congreso y Senado de las medidas a futuro que llevaría a cabo Podemos en caso de gobernar. Lo que no supone, según sus documentos, utilizar viejos mecanismos de la vieja política. “No reduzcamos nuestra acción política a viejas fórmulas; lo que nos ha traído hasta aquí han sido, entre otras cosas, nuestra audacia y nuestra capacidad para adaptar nuestra organización a las necesidades de nuestro pueblo” afirman.

 

La organización política

El equipo de Iglesias apuesta firmemente por la utilización de las consultas a las bases para todas aquellas decisiones estratégicas que afecten al devenir de la organización como alianzas electorales, acuerdos de gobierno o lo que entendiese el Secretario General y el Consejo Ciudadano como necesario. Pero ese aumento de la participación, destacan, “no puede confundirse con la proliferación de espacios informales en la toma de decisiones”. Participación sí, pero sin llegar a descentralizar completamente la organización. Por eso una mayor flexibilización que permita a la militancia participar y colaborar con sus saberes y capacidades se considera una herramienta útil.

Entienden que existe un brecha digital que debe ser cubierta con una formación en esa materia para todas aquellas personas que lo necesiten, pues la participación telemática se considera fundamental. Entre otras cosas, porque permite adaptarse a la conciliación de la vida familiar o social. Habrá que abrir más espacios de debate digital y de información a la militancia y los inscritos. Un factor, el de la información, que se quiere mejorar porque, al final, son los medios de comunicación los que informan de lo que hacen en las instituciones y la organización se queda sin emitir su propia versión.

Ya que se quiere articular de mejor forma la dialéctica partido-movimiento, es necesario transferir herramientas y recursos al ámbito municipal de la organización y, obviamente, a los Círculos. El proceso de descentralización debe suponer un empoderamiento de abajo hacia arriba. Un reenganche de los Círculos con el resto de Podemos. Mas el empoderamiento sin formación es mucho más complicado. Por eso es necesario, afirman, generar procesos de formación teórica y práctica que ayude a la gente a hacer política, para que no tener que sufrir que otros la hagan “contra nosotros”.

Abrir más espacios de debate digital y de información a la militancia y los inscritos para que la organización pueda emitir su versión de lo publicado en los medios

 

Feminismo

Respecto al Feminismo, los pablistas han aceptado el documento emanado del Círculo Feminista de Podemos, al igual que ha hecho el equipo de los Anticapitalistas. En esta propuesta se afirma que la lucha contra el heteropatriarcado, por muchos avances que puedan haberse conseguido, debe estar presente de forma continua en Podemos. Debe ser una lucha transversal, no sólo de tema, que se extienda en todos y aquellos asuntos que afecten a la organización política e internamente. Desde los programas electorales hasta las acciones políticas concretas como presupuestos, políticas industriales o las propias políticas de género.

Por eso, también apuestan desde la posición feminista en una descentralización organizativa. De esta forma se subvertirán los patrones machistas que se han estado produciendo dentro de la organización misma. Con la descentralización se consigue que las mujeres, junto a los hombres, puedan tomar en consideración políticas autónomas que reflejen esa transversalidad de género necesaria. No puede ser, destacan, que al final de la cadena central de mando las mujeres deban aplicar políticas sin transversalidad mandadas por el macho que se encuentra en la cúspide.

A la transversalidad, la democratización o la descentralización, la propuesta feminista añade la interseccionalidad como elemento de lucha. Puesto que recogen todo el legado de la lucha de las mujeres, en la que no puede haber facciones o grupúsculos, también recuerdan que las mujeres han compartido lucha por otras desigualdades. Principalmente en cuestiones relativas a identidad étnica, colectivos LGTBi, mujeres rurales o colectivos migrantes. Por ello, desde la defensa de una transversalidad de género, también se apuesta por continuar con el apoyo a esas otras desigualdades sistémicas que son parte de la identidad individual y colectiva.

A la transversalidad, la democratización o la descentralización, la propuesta feminista añade la interseccionalidad como elemento de lucha

Personas destacadas de la candidatura:

Pablo Iglesias, Irene Montero, Vicenç Navarro, Pablo Echenique, Rafael Mayoral, Julio Rodríguez, Manuel Monereo, Diego cañamero, Alberto Rodríguez, Rita Bosaho, Ariel Jerez, Erika Sanz, Nuria Julbe,

Pros:

  • Pablo Iglesias como comunicador cabreado
  • Personal muy mediático
  • Perfil más combativo
  • Alianza Social

 

Contras:

  • Sentido plebiscitario y amigo-enemigo de Pablo Iglesias
  • Haber purgado a los críticos
  • Transmisión de equipo como camarilla de idólatras del secretario general
  • Bolchevismo 3.0
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2 Comentarios

  1. el bolchevismo 3.0 yo lo pondría en pro, no en contra.no es como ser el psoe 2.0, para mi la revolución de 1917 fue sin duda un avance sin par en las sociedades del mundo y en la rusa una revolución que no creo que vuelva a pasar, algunos definían rusia por aquellos dias como el país mas libre del mundo… pasaron de ser un país de campesinos, explotados, oprimidos y analfabetos a ser prácticamente la 1º potencia mundial, por no hablar que derrocaron a unos de los reinatos peores de la tierra a los zares, lucharon y derrocaron a los nazis o moldearon o mas bien influyeron mucho en la socialdemocracia europea que tanto amamos. Además las cosas malas que se pudieran hacer años después de la revolución, como la lucha contra los campesinos o las purgas, me parece que poco tienen que ver con podemos… queda muy bonito compararlos pero creo que fue un regimen con mas cosas buenas que malas y que parecerse en las buenas no esta nada mal.

  2. La última, de momento, y tercera entrega de un militante de un partido cuya gestora (con minúsculas) ha permitido al partido de los charranes (nada de Juan Salvador Gaviota) seguir en el poder. Gracias Sr. Aparicio por abrirnos los ojos a los invidentes políticos. Algún día nos deleitará con sus crónicas personales de los vuelos de altura, no podía ser menos, de la gran bandada (PpsoeC’s) en que se aglutinan los pájaros que infortunadamente condicionan la vida de este pais.

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