Han pasado 20 días desde que se anunciara que el Santander adquiría al Banco Popular por un euro, un euro por la sexta entidad financiera de España, un euro por un banco con un valor patrimonial por encima de los 10.000 millones de euros. Imaginamos el momento en que se cerró la venta y Ana Patricia Botín sacaba su monedero y le preguntaba a las autoridades del Banco Central Europeo si tenían cambio de 50 porque no llevaba suelto.

20 días en los que se han dicho tantas cosas sobre la nefasta situación en que se encontraba el Banco Popular Español desde que se iniciara la última fase de la operación bajista diseñada por varios consejeros y ejecutada por el propio presidente Emilio Saracho con tanta eficacia que al final se le fue de las manos y, en vez de vender a la entidad por un precio que oscilaba entre 0.25 y 0.40 euros por acción, lo hizo por un euro.

En un principio, desde la dirección del banco se quiso responsabilizar al anterior presidente, Ángel Ron, de la situación de la entidad, aunque, tal y como él reconoció en la entrevista concedida a Diario16, «a lo largo de mi mandato el Popular nunca tuvo problemas de liquidez». Desde ciertos poderes económicos y mediáticos se quiso responsabilizar de la situación del Popular a Ángel Ron, poderes que eran cómplices directos o indirectos de la operación bajista que ha llevado a la sexta entidad financiera de este país a ser expropiada por el Santander.

Sin embargo, cada minuto que pasa, cada día que se aleja de la noche de autos, las informaciones que se van conociendo muestran más a las claras que había demasiados intereses, que se manipularon datos, que se creó una situación de pánico en los mercados con el único fin de descapitalizar el valor en bolsa del Popular y conseguir su venta. Según va pasando el tiempo el asunto cada vez huele peor.

Es tanto el hedor que surge de la operación que la propia Daniele Nouy, jefa de la supervisión del Banco Central Europeo, la responsable de que se declarara inviable al Banco Popular y que se desencadenara la decisión de la Junta de Resolución de intervenir a la entidad y venderla al Santander por un euro, haya pedido que la justicia española investigue movimientos de retirada masiva de activos por parte de administraciones públicas y de entidades privadas. Si desde el Banco Central Europeo se sospecha que existió información privilegiada para que grandes clientes, privados o institucionales, retiraran sus depósitos y, de este modo, protegerlos, quiere decir que se privilegió desde el propio Popular a aquéllos frente a los pequeños depositantes. Lo mismo ocurre con los grandes accionistas. El propio Luis de Guindos reconoció que Comunidades Autónomas y Ayuntamientos retiraron fuertes cantidades de depósitos del Popular en fechas cercanas a la de la intervención.

Por otro lado, el propio Banco de España (BdE), una de las entidades que, mientras se estaba perpetrando la operación bajista, miró para otro lado, se está queriendo quitar el muerto de encima y cargar toda la culpa de la intervención al anterior presidente, Emilio Saracho. ¿Por qué no intervino antes? ¿Qué interés tenía el BdE en que cayera el Popular? Son preguntas que surgen y que, de momento, no tienen respuesta. Es tan grave lo que ha ocurrido que, después del fracaso con la salida a bolsa de Bankia, la entidad supervisora española se quiere cubrir bien las espaldas. Y lo están haciendo dando datos que demuestran que el máximo responsable es Saracho.

Javier Alonso, subgobernador del Banco de España, confirmó que el Banco Popular no había agotado el crédito de emergencia que le otorgó el supervisor en nombre del Banco Central Europeo. Este dato es muy importante, puesto que la principal causa para intervenir al Popular y vendérselo al Santander por un euro fue, precisamente, la falta de liquidez por la fuga de depósitos ante las noticias alarmantes que estaban surgiendo de los medios cómplices de la operación de descapitalización de la entidad, fuga de depósitos, en algunos casos, en los que pudo haber información privilegiada, tal y como indicó la propia Daniele Nouy. ¿Por qué Saracho y el Consejo del Popular no pidieron ese crédito de emergencia? Queda clara la razón: Saracho llegó al banco para liquidarlo, para rebajar su valor hasta un punto en que varias entidades pudieran pujar para su compra. Si se le hubiese dado un respiro, su operación no habría tenido éxito. Según el propio Alonso, las garantías que aportó para solicitar ese crédito de emergencia no eran todas las que podía aportar el Popular. Entonces, ¿presentaron unas garantías minimizadas para que les fuera denegada esa línea de crédito? La respuesta de los responsables del Popular ante la pregunta del BdE sobre si esas eran todas las garantías que podían presentar fue un enigmático «A lo mejor esta noche», precisamente la noche de autos en que se produjo la intervención, la venta al Santander por un euro y la ruina para los pequeños accionistas, porque fue esa noche en la que el banco se declaró inviable y el Mecanismo de Supervisión lo certificó.

Que el Popular no aportara garantías de las que disponía para acceder al crédito de emergencia es un terrible error de gestión por parte de Saracho. ¿Un error? Tal y como se desarrollaron los hechos desde que accedió a la presidencia de la sexta entidad financiera del país no se puede presuponer que se cometiera más error que el de llevar su operación a un punto en que se le fue de las manos y terminó con la ruina de los accionistas. La operación bajista se ejecutó con precisión de neurocirujano, por tanto, los errores no estaban contemplados.

Ante esta situación, el Gobierno tiene que dar muchas explicaciones más allá de las dadas por Luis de Guindos, explicaciones que, por cierto, no tenían otra intención que quitarse el muerto de encima. En primer lugar, ¿por qué se permitió que una persona «multienjuiciada» en México como Antonio Del Valle se pusiera al frente de una operación de este calibre? ¿Por qué nadie hizo nada, en especial la CNMV, cuando vieron que una inexperta como la consejera Reyes Calderón estaba implicada en la operación?

El Banco Popular era una entidad solvente hasta el día de su intervención y no era necesaria su venta al Santander por un euro. Es evidente que había muchos intereses en que Saracho tuviera éxito con los objetivos que le marcaron quienes le llevaron a la presidencia y le encomendaron una misión: vender el banco, liquidarlo, cayera quien cayera. Por eso, cada día que pasa, el hedor sobre cómo se gestó su venta al Santander va siendo cada vez más insoportable, tanto, que la propia Fiscalía Anticorrupción tendría que intervenir de oficio. Todo lo acontecido es muy raro y, dentro de la lógica financiera no cabe en cabeza de nadie que en menos de medio año se haya descapitalizado de esa manera a una entidad solvente. Sin embargo, la lógica financiera no es la lógica de quienes pusieron sus intereses espurios por encima del éxito de la entidad para la que, en teoría, trabajaban. Por eso, todo lo que se va sabiendo es raro, pero lógico.

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7 Comentarios

  1. Impresionante estafa en plena “democracia” con la connivencia del gobierno y de todos los órganos “reguladores”, el mayor escándalo gubernamental de los últimis años..habiendo conseguido, además, pringar a las autoridades europeas para quedar ellos en segunda fila dejando a los lelos de Bruselas con el marrón.
    Picaresca política a la española que sólo la justcia de la UE puede desmontar..y a la próxima ya veremos si les meten otro gol a los blanquecinos funcionarios “uropeos”.

  2. Siento verguenza como español, como accionista me siento estafado, y veo que todo esto del estado de derecho, democracia etc, no es mas que un cuento para que los gansters (que luego encima van a misa) vivan del cuento y de la estafa…. como se puede consentir esta expropiacion por parte de la fiscalia anticorrupcion? 1º no es necesario vender el cuento hacerca de que no van a tener que pagar nada los españoles, por supuesto, ningun accionista lo pide, solo con haber echo un ampliacion de capital a los accionistas que se supone que eramos los dueños del banco hubiera sido suficiente, nos quieren vender resoluciones que para la barra del bar estan muy bien, pero nada mas….no entro ya, en supervisiones del bando de españa, auditorias de todos los organos de control (como se ha podido ver ninguno sirve para nada, solamente para llevarse buenos sueldos) auditorias del bce etc etc etc…que imagen de pais estamos dando…….solo nos queda apelar a la conciencia de la señora botin y que trate de buscar una solucion para los pequeños accionistas que hemos perdido los ahorros de nuestra vida, ya se que para ellos hablan de 100.000 euros es una limosna pero para nosotros es nuestra vida. una saludo a la gente de bien

  3. Muchos de lso que ahora lloran y sufren de la presunta estafa del banco Popular, realizada por el Ministro Windows y toda su banda, son auténticos votantes del partido más corruPPto de la Democracia.
    hay que disfrutar lo votado!

    Si esto hubiera pasado en Venezuela 😉

  4. Lamentablemente el pez grande comenzaba a tener auténticos problemas por que le cerraron un caladero donde conseguía buena parte de su pitanza. Los que dirigen la piscifactoría decidieron que saciara sus necesidades devorando gratuitamente a un pez que si no chico era menor.
    Ya ha desaparecido el Banco Popular ¿Cuándo desaparecerá el Partido?. Ah, los votos y quien los cuenta…

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