Pedro Sánchez está fuerte dentro del Partido Socialista y está dispuesto a ganarse la confianza de los españoles y de las españolas. Ha entendido que la sociedad ha cambiado, que nunca volverá aquel partido de los años ochenta capaz de aglutinar a cerca de ochenta mil personas en un acto público. La democracia ha madurado y también lo ha hecho el secretario general de los socialistas españoles.

Hoy la gente quiere opinar, hacer llegar sus pensamientos a los representantes de los ciudadanos. La gente es sabia, sepan o no cómo funciona la política y el sistema parlamentario español conocen perfectamente los problemas del día a día, de hecho, son quienes de verdad saben las dificultades que ha traído la crisis como consecuencia. Sánchez y su ejecutiva han puesto en marcha un ambicioso proyecto que ya se había ideado en su anterior mandato, antes de haber sido derrocado.

Las asambleas abiertas son un viejo método, pero reformado y con un tratamiento cercano y actual puede lograr la atención de los ciudadanos y ciudadanas. Se muestra abierto, dialogante, dispuesto a escuchar, a responder y a tomar nota de las demandas de la gente. Esto es un paso hacia una democracia más participativa, un modelo que servirá al PSOE para adaptar su proyecto de país en función de lo que la sociedad demanda.

Se encuentra el PSOE en un momento crucial para su futuro, o se recupera o está perdido. El intento de acercarse a la gente refleja claramente el deseo de recuperar la confianza de la mayoría social, pues, al fin y al cabo, se trata de un partido que necesita de una mayoría social para lograr los cambios que necesita la España del siglo XXI.

Estas asambleas se están dando ciudad a ciudad, pero también deben estar presentes en los pueblos. Pueblo a pueblo, pues las áreas rurales de España suponen un foco fuerte de votos, pese a la despoblación que está experimentando el mundo rural y, como consecuencia, un envejecimiento de su edad media. Este envejecimiento puede suponer un viraje hacia el conservadurismo que está experimentando la sociedad, lo cual puede ser muy perjudicial para el Partido Socialista, que siempre ha logrado el apoyo de zonas agrarias como Badajoz, entre otras. Hay temas que están a la orden del día en plazas y mercados, que preocupan. Pedro Sánchez debe mostrar preocupación por el mundo rural si quiere lograr la presidencia de España, el PSOE tiene que hablar de pensiones en el mundo agrario, de la política agraria comunitaria, de los problemas que viven los jornaleros y los agricultores en general. Tiene que hablar de los problemas de despoblación de estos focos poblacionales, asuntos que quedan en el olvido de los partidos nuevos y que el PP ha olvidado por completo.

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1 Comentario

  1. Pedro, Susana, Felipe, P$oe, bla, bla,bla … y casa por casa y si os lo compran ¿regaláis un peine?
    pp, cs, psoe mismos perros con distintos collares.

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