Cristina Cifuentes ha llegado al Congreso acompañada por varios dirigentes populares, como, Rafael Hernando y Fernando Martínez Maillo, antes de entrar a la comisión de investigación sobre la financiación irregular del PP, afirmó: “No sé qué hago aquí”. La presidenta madrileña ha sido el primer cargo en activo del partido que comparece.

“Lamento haber sido convocada, exclusivamente, para bailar el son de Granados, y ser altavoz de sus acusaciones sin pruebas”, imploró la presidenta. Según sus afirmaciones  “iba allí arrastrada por un presunto delincuente”, Francisco Granados, a causa de unas “declaraciones falsarias, miserables y machistas, muy machistas” contra las que se ha querellado.

Cifuentes repitió otra vez el mismo mensaje, está vez dirigido a las feministas y a algunos hombres, “he echado mucho en falta alguna declaración de adhesión, no solo de las feministas, sino de algunos hombres”.

Y a vueltas con el machismo: “¿Estamos con las víctimas o con los verdugos? ¡Es que yo he sido objeto de un ataque machista injustificado y absolutamente difamatorio, y el resultado de eso es que me hacen a mí comparecer!”.

Para la presidenta madrileña, “se trata del mundo al revés” y considera que, “para la oposición todo vale”. Para Cifuentes el caso se vuelve aún más grave “si se tiene en cuenta que hay resoluciones judiciales que han rechazado que ella tenga que acudir al Juzgado” sobre la financiación irregular del PP madrileño.

A vueltas con las declaraciones de Granados, Cifuentes recordó que el fiscal general del Estado, Julián Sánchez Melgar, ha indicado que las declaraciones vertidas por el exsecretario regional del PP son “difamatorias sin pruebas, como estrategia de defensa, deben ser rechazadas y merecerían una sanción”. Para ella, lo que la Justicia rechaza “ha sido aceptado sin pudor  por la comisión de investigación. Las declaraciones machistas y difamatorias sobre las que no ha aportado ningún prueba han servido de coartada para hacerme comparecer”, ha denunciado sin la menor prueba, como le recordó el diputado socialista, quien afirmó que su comparecencia se había acordado hace 7 meses, mucho antes de las declaraciones de Granados.

El cara a cara entre Iñigo Errejón y la actual presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, su probable rival en las elecciones autonómicas del año próximo, fue un ensayo de lo que vendrá. El futuro candidato de Podemos se preparo a conciencia su comparecencia y puso en aprietos a la dirigente popular.

La interrogó con dureza. Le mostró el organigrama de la dirección de la campaña electoral de 2007, todo subrayado en rosa, con seis de los trece miembros imputados, alrededor de Cifuentes. ¿Esto es normal? “Normal no es, y desde luego lo que no es, es conveniente. La corrupción nos ha hecho mucho daño. Si usted quiere que mi nombre estuviera en rosa… No me parece bien, me parece fatal”. ¿Cómo se hace campaña electoral sin enterarse de que la mitad están implicados en actos ilícitos? “Pregúnteselo al director de esa campaña”. Que era Ignacio González.

Cristina Cifuentes ha negado tener “nada que ver con la financiación del PP”. La presidenta madrileña ha hecho estas declaraciones en la comisión de investigación sobre la presunta financiación irregular del partido del Congreso de los Diputados.

La presidenta de la Comunidad y del PP madrileño, Cristina Cifuentes, ha defendido también que no intervino en “ninguna de las decisiones de Fundescam”, fundación vinculada al PP y utilizada supuestamente para financiar ilegalmente al partido popular que estos presidía Esperanza Aguirre, y en la que Cifuentes estuvo de 2005 al 2008.  La presidenta ha afirmado que se limitó a “aceptar el cargo y participar en una Junta en la que se modificaron los Estatutos”.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

tres × 2 =