Pablo Casado, durante la presentación de su programa en el Hotel Palace de Madrid.

Pablo Casado ha dibujado hoy las que serán las líneas maestras de su programa político en el caso de que salga victorioso del proceso de primarias del Partido Popular, en el que mantiene un duro mano a mano con la ex vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. Casado, que ha estado arropado por María Dolores de Cospedal y Adolfo Suárez Illana durante un desayuno informativo en el Fórum Europa, se ha mostrado “orgulloso” de su pasado como colaborador de Fraga, Aznar y Rajoy, y ha acusado de “filibustero” al Gobierno socialista por “aliarse con batasunos e independentistas” en la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a la Moncloa.

El aspirante a liderar el PP asegura que pretende recuperar “la casa del centro derecha de los 11 millones de votos, no de los ocho ni de los cinco millones que nos dan las encuestas”, y apuesta por una “renovación tranquila” del partido que integre a la candidatura contrincante liderada por Sáenz de Santamaría.

“La política no debe ser un juego de sillas”, ha manifestado tras la presentación de Súarez Illana, quien ha dicho que Casado es “mi apuesta para un futuro mejor para España”. Acto seguido el aspirante a presidir el PP a partir del próximo sábado -cuando se llevarán a cabo las votaciones de los compromisarios-, ha esbozado los principios del programa político con el que pretende regenerar el PP y llevarlo de nuevo al poder.

En primer lugar considera que es preciso lograr un “fortalecimiento institucional” para defendernos de los secesionistas “con la ley pero con toda la ley”, y de esta manera prevenir cualquier tipo de ruptura del Estado. “Hay que recuperar un rearmamiento a través del Código Penal, incluyendo el delito de sedición impropia y el de convocatoria ilegal de un referéndum. Con estos tipos penales se habría evitado el ‘procés’, con el consenso de los españoles. No hemos tenido la mayoría suficiente para aplicar estas medidas”, se ha lamentado.

Apuesta por incluir los delitos de “sedición impropia” y “celebración de un referéndum ilegal” para frenar al independentismo

El segundo punto importante de su programa afecta a la regeneración política y a la modificación de la ley electoral para que “gobierne la lista más votada a través de una segunda vuelta”. De esta manera Casado quiere evitar que los nacionalistas puedan decidir el “color del Gobierno de España”.

En el terreno económico, se muestra partidario de acometer reformas para ganar en competitividad. Continuista con las políticas de austeridad de Rajoy, su intención es bajar los impuestos de IRPF y Sociedades y combatir el fraude fiscal, así como eliminar el impuesto de patrimonio y sucesiones, “que no aporta nada”, y las “taifas autonómicas”. La responsabilidad fiscal sería otro de sus objetivos.

En cuanto a la reforma de la Administración, Casado pretende que ser respeten los derechos y obligaciones de quien ha obtenido su plaza pública como funcionario “sin meritocracia y sin discriminaciones por la lengua”, al tiempo que dejó caer que el futuro está en la “digitalización” para ahorrar en burocracia.

Sobre el espinoso asunto de la Educación ha acusado a la izquierda de ser tradicionalmente quien deroga las leyes que se promulgan en España, como la LOMCE, que está “paralizada y sentenciada a muerte”, y se ha mostrado contundente con la decisión del Gobierno de suprimir la asignatura de religión como evaluable. “Creo en la libertad educativa y no en que sea un burócrata quien elija por los padres cuál tiene que ser la educación de sus hijos”.

En lo referente a la sostenibilidad del Estado del Bienestar afirma que se pueden garantizar las pensiones y el actual sistema sanitario público sin “alarmismos” y debatiendo modelos de eficacia en el marco del “Pacto de Toledo y de la ley de 2012 de Sanidad”. “El Gobierno del PP ha conseguido rescatar el Estado del Bienestar que estaba quebrado”, asegura, mientras recuerda que el PP es “el partido que defiende la familia y la vida” frente a políticas “rupturistas” en esta materia.

Casado se ha mostrado sensibilizado con el problema demográfico, la despoblación rural, la dificultad del sector primario y el cambio climático, al tiempo que ha lanzado una propuesta para avanzar en un pacto nacional por el agua tras la derogación de la ley de trasvases.

En política internacional de seguridad y geoestrategia recuerda que somos la cuarta potencia económica europea, ha apostado por el libre comercio frente a las políticas aislacionistas de Trump y por una inmigración sostenible, solidaria y con cooperación en su origen. Por último cree que España, como cualquier otro país del mundo, está inmersa en la cuarta revolución industrial y “si no se anticipan medidas, los cambios tecnológicos nos van a arrollar”. Sobre el polémico vídeo que trata de ridiculizar a su oponente, Soraya Sáenz de Santamaría, a pocos días de la votación decisiva, alega que “yo defiendo a mis compañeros, a quien más perjudica ese vídeo es a mí”.

 

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