¿Quién es el muñidor que está poniendo en los últimos meses patas arriba la credibilidad de las universidades públicas, una de las más respetadas instituciones del país por su supuesta independencia respecto al poder político? ¿quién es el quijote que, con su información privilegiada, también se ha empeñado en poner contra las cuerdas a buena parte de la clase política en general, sea de un partido político u otro, ansiosa por un mal endémico de titulitis no reconocido que abre puertas giratorias para el día de mañana a líderes influyente de la vida pública española? Todos los indicios apunta a un informante perteneciente a la propia Universidad Rey Juan Carlos, foco de atención mediática como expedidora de los polémicos másteres fantasma.

Esta es la pregunta del millón. Las investigaciones periodísticas llevadas a cabo principalmente por Eldiario.es y también a posteriori por buena parte del resto de medios, que cogieron rápidamente el testigo del primero tras estallar el caso de Cristina Cifuentes, circunscriben todos estos casos (Cristina Cifuentes, Pablo Casado y ahora Carmen Montón) a la Universidad Rey Juan Carlos y, dentro de esta, al ya desmantelado Instituto de Derecho Público, dirigido de forma omnipresente por el catedrático de Derecho Constitucional Enrique Álvarez Conde, una entidad académica que pecaba tanto de brillante expediente profesional como de egolatría desmedida y connivencia con las altas esferas políticas y sociales.

El caso de Cifuentes ha llegado incluso a los tribunales en un afán desmedido de culpar de todo al mensajero. La ya ex presidenta de la Comunidad de Madrid y hoy retirada por completo de la vida pública, de momento tras tres décadas en cargos públicos y orgánicos del PP, denunció a los periodistas de Eldiario.es que destaparon el escándalo por presunta obtención ilícita de datos académicos “amparadas por la Ley de Protección de Datos”.

Pocos conocen la identidad del muñidor que ha puesto contra las cuerdas a altos cargos políticos por el uso clientelar de la universidad pública por ansia de ‘titulitis’ para las puertas giratorias

La denuncia de Cifuentes tomaba como base un sentencia de 2005 de la Audiencia Provincial de Madrid en la que se afirma que “ni el derecho a la libertad de expresión ni el derecho a la libertad de información, pese a su reconocida importancia para una sociedad plural y democrática, constituyen una causa de justificación de las conductas tipificadas en el artículo 197 del Código Penal”, referido a delitos contra la intimidad y el honor.

Pero ni Cifuentes ni el fiscal que los interrogó han podido llegar a la fuente origen de su caso, y que probablemente está también detrás de las informaciones relativas a Pablo Casado y Carmen Montón. ¿Quién filtra estas informaciones académicas que compromete seriamente la credibilidad de altos cargos políticos? El secreto profesional se impone una vez más. “Nunca vamos a revelar nuestras fuentes”, apuntaron el director de Eldiario.es, Ignacio Escolar, y la redactora jefa de Política Social del mismo medio, Raquel Ejerique, tras declarar ante el titular del Juzgado de Instrucción número 29 de Madrid este pasado 7 de septiembre.

Apenas tres días después de esta declaración en los juzgados, este lunes 10 de septiembre, el mismo medio adelanta en exclusiva todos los datos relativos al máster irregular de la ya ex ministra de Sanidad Carmen Montón. Su fuente de información ha vuelto a dar en la diana y se ha cobrado su segunda pieza política, mientras que hacia la tercera en liza, el ahora líder del Partido Popular, se dirigen todas las miradas para que dé más explicaciones sobre su máster también investigado, algo que Casado ya considera un tema zanjado y explicado por completo. En el PP defienden que su líder no entregue sus trabajos universitarios “para que no se cotillee”, en un claro paralelismo con lo ocurrido hace solo unas horas con la dimitida Carmen Montón.

Salvador Perelló, un profesor de Sociología de la URJC, reconoció haber facilitado los datos que desencadenaron la dimisión de Cifuentes

Raquel Ejerique, la periodista de Eldiario.es que ha destapado estos casos, apunta en un tuit publicado tras la dimisión de Montón el fin último que tiene consigo la fuente secreta que filtra estas informaciones: “Espero que las universidades públicas, llenas de talento, abran puertas y ventanas para que estos abusos no vuelvan a repetirse y llegue la luz. Montón ha hecho lo correcto, aunque le ha faltado una disculpa a los millones de universitarios que pelean cada día”.

Qué duda cabe que su principal fuente procede de la propia Universidad Rey Juan Carlos, alguien claramente interesado en velar por la independencia y transparencia de una institución fundamental cuya reputación se ha puesto seriamente en entredicho por los casos de los másteres fantasma concedidos a dirigentes políticos. También queda patente que sus filtraciones van muy por delante de las propias investigaciones internas ordenadas oficialmente por el propio rectorado de la universidad, como ha quedado demostrado con el caso de Montón, donde la URJC reconoció tras saltar el escándalo que desde junio había abierto una investigación sobre su máster.

Cuando se hizo público el primer caso, el de Cifuentes, saltó a la luz pública el nombre de un profesor de Sociología de la propia URJC como el hombre que destapó el caso. Se trata de Salvador Perelló Oliver, con un intachable expediente académico como adelantó Diario16.

Entre su extenso y brillante currículo universitario pese a su juventud cabe destacar que ha dirigido al menos cuatro tesis doctorales, 25 Trabajos Fin de Máster y más de una veintena de Trabajos Fin de Grado. En una conversación con El Confidencial tras salir del anonimato, este profesor admitió que reveló el caso Cifuentes al sentirse obligado “como funcionario” para defender la “honestidad” de la universidad en general y de la Rey Juan Carlos en particular.

Salvador Perelló, profesor de Sociología de la URJC.

Perelló, que no ocultó en ningún momento su afiliación al PSOE, subrayó que al desvelar los datos del caso Cifuentes no cometió ninguna irregularidad ni tenía intención partidista, y asegura que halló la documentación en su casillero de la universidad. En esta misma conversación, Perelló adelantaba un dato esclarecedor: “Puedo aportar muchísima documentación, también de otros temas vinculados a este. No solo sobre el máster, sino también sobre otras cosas que pasan en esta universidad”.

Su interés por los casos de los másteres fantasma de la Rey Juan Carlos queda fuera de toda duda al repasar sus últimos tuits, todos ellos relativos a Montón, Casado y Cifuentes, y también a los periodistas de Eldiario.es que han destapado estos casos.

Todo parece más claro tras lo sucedido después con los casos de Casado y Montón respecto a la citada documentación que podía aportar este aficionado al chelo.

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