El Gobierno de España ha decidido enviar las 400 bombas a Arabia Saudí, desautorizando a la ministra de Defensa. En una entrevista en la cadena SER, el ministro de Exteriores, Josep Borrell, ha confirmado que el Gobierno continuará con el envío de las armas al “no detectar ninguna irregularidad”.

El ministro Borrell ha afirmado que el contrato lo firmó el anterior Gobierno de Mariano Rajoy en 2015, y no ha encontrado ninguna anomalía para no cumplirlo. “Era un contrato de anterior Gobierno y no se ha visto ninguna irregularidad que permitiese no ponerlo en práctica”, ha explicado.

Para Borrell al ser bombas de precisión que “no produce efectos colaterales” ya que su acierto de impacto en el blanco es “de menos de un metro”, algo con lo que ha querido rebatir las críticas sobre la venta de armamento para la guerra en Yemen, que ha matado a miles de niños y ha dejado otros tantos millones de desplazados en una de las zonas más pobres de África.

La coalición dirigida por Arabia Saudí y sus fuerzas aliadas, las fuerzas huzíes y otras fuerzas alineadas con el gobierno de Yemen cometen sistemáticamente ataques ilegítimos, restringen el acceso a la ayuda humanitaria

“Con ese tipo de armas no se pueden producir ese tipo de bombardeos que producen esos efectos que todos hemos condenado”. Borrell ha insistido en que “son armas de penetración que están pensadas para objetivos militares y de resistencia, no para bombardeos generalizados”.

Borrell ha aclarado que el Gobierno “a partir de ahora se revisarían los criterios mediante los cuales se conceden las autorizaciones para la exportación de armas, para poder hacer un trazado y garantizar su uso”.

A pesar de que sus declaraciones son una clara desautorización a la ministra de Defensa, Margarita Robles, que había denunciado un perjuicio de fuego amigo. “La última cosa que voy a hacer es polemizar con un compañero de gobierno”, ha querido zanjar Borrell, que tampoco ha querido entrar en especulaciones: “Se decía que decían, pero no dicen quién decía lo que se dice que decían… Pues no voy a contestar”

Practican de forma generalizada detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y reclutamiento de menores; y perpetran otras violaciones graves de derechos humanos que han infligido y siguen infligiendo un sufrimiento inimaginable a la población civil de Yemen

La titular de Defensa aseveró el pasado lunes en el Senado que la venta no estaba suspendida, porque sabía que su Gobierno iba a concretar el envío de las armas a Arabia Saudí.

El pasado mes de agosto, se hizo publico un informe de la ONU, que destacaba necesidad de embargo de armas y control más estricto de las mismas, incluidas las armas de precisión.

Sobre esta guerra civil en Yemen, Lynn Maalouf, directora de investigación para Oriente Medio de Amnistía Internacional, ha afirmado que “El grupo de expertos eminentes, en su primer informe, confirma lo que sabemos desde hace tres años, es decir, que todas las partes en el conflicto de Yemen actúan con total desprecio por la vida de las personas civiles. La coalición dirigida por Arabia Saudí y sus fuerzas aliadas, las fuerzas huzíes y otras fuerzas alineadas con el gobierno de Yemen cometen sistemáticamente ataques ilegítimos, restringen el acceso a la ayuda humanitaria; practican de forma generalizada detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y reclutamiento de menores; y perpetran otras violaciones graves de derechos humanos que han infligido y siguen infligiendo un sufrimiento inimaginable a la población civil de Yemen.

El control y unas medidas enérgicas de la comunidad internacional son más cruciales que nunca. Estados Unidos, Reino Unido y otros Estados deben hacer todo lo posible para prevenir nuevas violaciones de derechos y abordar la catastrófica crisis humanitaria. Deben empezar deteniendo de inmediato la entrada de armas en el país y poner fin a las restricciones arbitrarias de la Coalición a la asistencia humanitaria y a importaciones esenciales”, ha denunciado y demandado la experta de Amnistía Internacional.

En juego estaba el empleo en los astilleros de Navantia en San Fernando (Cádiz), para la construcción de cinco corbetas para la Armada saudí, firmado el pasado mes de julio pero que no entraría en vigor hasta el próximo octubre.

Ante el temor que el Gobierno de Riad pudiese anular ese contrato, llevó a los trabajadores de Navantia en San Fernando a salir a la calle.

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, afirmó que su Gobierno había actuado “con seriedad, coordinación, orden y responsabilidad” respecto a los contratos con Arabia Saudí y demandó “tranquilidad absoluta a los trabajadores de las factorías de Navantia tanto de Cádiz como de Ferrol”.

Calvo afirmo que su Gobierno nunca ha puesto en peligro los empleos y los encargos actualmente en marcha en Navantia, ni ha abandonado sus responsabilidades respecto a ellos.

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2 Comentarios

  1. Bien. Ahora ja sabemos que nuestros “jornales” son el resultado de las muertes en otros lugares. sin excusas. Los mercenarios matan por dinero y los trabajadores de armamento? Y, los trabajadores de centrales nucleares? No, ellos se matan ellos y el planeta. No matan personas .
    Groucho Marx: Partiendo de la nada alcance las mas altas cimas de la miseria.

    • Tener valores es de “ricos”, por ello los votantes de Podemos no son los obreros. Primero una dignidad económica, y luego nos preocupamos de tener ética.

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