La Asociación de Usuarios Financieros (ASUFIN) ha conseguido arrancar al Banco de Santander 500.000 euros para un matrimonio de abuelos a quien el banco ocultó información en la adquisición de preferentes.

El matrimonio invirtió todos sus ahorros de jubilación en Participaciones Preferentes SOS Cuétara y Valores Santander por recomendación de su banco en 2006 y 2007 respectivamente. Pero los afectados no recibieron una información completa sobre las características y riesgos del producto; se trataba de títulos obligatoriamente convertibles en acciones al cabo de 5 años con un precio pre-fijado.

El Banco Santander, una vez más, negó la existencia del vicio en el consentimiento y defendió que la acción para reclamar ya había prescrito. Además, aportaron el tríptico informativo que se deposita en la CNMV en el que sí se hace mención a la naturaleza y riesgos del producto. Sin embargo, el banco no pudo demostrar que hubiera entregado este documento a los socios de ASUFIN con anterioridad a la contratación del producto.

Además de los Valores Santander, el banco le colocó al matrimonio preferentes de SOS Cuétara, unas preferentes de las que se ha hablado menos, pero que son igual de tóxicas que las preferentes de las Cajas de Ahorro.

El Banco Santander deberá indemnizar al matrimonio en concepto de daños y perjuicios, la cantidad de 74.967,84€ por las Participaciones Preferentes; y 500.000€ por la comercialización de los Valores Santander. Además del pago de las costas del juicio a la financiera y el pago de los intereses legales devengados.

La sentencia no es firme y puede ser recurrida a la Audiencia Provincial.

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