Conferencia organizada por la Coordinadora No a la mina de uranio.

Cada vez son más las movilizaciones contra la mina de uranio de Berkeley que se pretende instalar en la provincia de Salamanca.

Una parte de los productos derivados del tratamiento del uranio van a parar a los ríos, que son los que riegan los cultivos, por eso, curiosamente, a la población les llega a través de la ingesta de vegetales

La Coordinadora No a la mina de uranio es un colectivo que se ha formando por salmantinos de toda la provincia para ponerle freno a la construcción de una mina de uranio por la empresa Berkeley. Lleva meses organizando conferencias y actividades para informar a la población de los diversos riesgos que implicaría que saliera adelante el proyecto y el 24 de febrero han organizado una manifestación.

Según una de las portavoces de la plataforma, Esther S. Maté, “el objetivo es decir tanto no a Berkeley para que no continúe con el proyecto que quiere hacer en Salamanca como decirle a todos los políticos que tienen poder de decisión en la Junta de Castilla y León y a nivel nacional que Salamanca está unida en contra de la explotación minera del uranio”.

En una conferencia que organizaba la plataforma se evidenciaban los futuros riesgos para la salud que acarrearía el proyecto, porque los ambientales ya los han tratado. El conferenciante fue el Doctor Ferré, miembro fundador del Comité Antinuclear de Cataluña. Para su exposición, el Doctor Ferré utilizó datos de las radiaciones sufridas en la misma zona a causa de las Plantas Elefante, Quercus y Juzbado, que ya están cerradas.

Según el doctor las radiaciones llegaban a la población a través de diseminación en el aire y líquidos. Una parte de los productos derivados del tratamiento del uranio van a parar a los ríos, que son los que riegan los cultivos, por eso, curiosamente, a la población les llega a través de la ingesta de vegetales. También a través del aire las partículas radioactivas se depositan en las plantas, que comen las personas, o en el caso de que las coman los animales, igualmente nos llegan, al comernos a esos animales.

Las consecuencias, además de diversas mutaciones y patologías, son leucemia y cáncer, que además no tiene mucho que ver con la cantidad a la que uno esté expuesto sino que más bien es cuestión de azar, y que una pequeña cantidad puede llevar a alguien a sufrir esta enfermedad tan perjudicial.

Cada vez se van cerrando más centrales nucleares, pero precisamente esta empresa quiere abrir una en Salamanca, que además no tiene demasiada productividad, el mineral no tiene alto contenido en uranio y por tanto no es muy beneficiosa económicamente.

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