Disponer de una piscina propia es el sueño de muchas familias. Un lugar donde reunirse, refrescarse, jugar y pasar tiempo con tus seres queridos. Una estancia que une a las personas y que sirve para una gran cantidad de cosas, desde hacer ejercicio, hasta relajarse tras un día duro.

Pues sí, las piscinas son esos espacios maravillosos que todo el mundo quiere pero no todos podemos tener. Por suerte, las cosas avanzas, y hoy en día, tener tu propia piscina ya no es tan complicado. Y es que, la venta de piscinas prefabricadas, es una auténtica revolución.

En la actualidad existen diferentes tipos de piscinas que no te costarán tan caras y además podrás obtenerlas en un breve espacio de tiempo. Piscinas que cumplen la función que tú desees y a través de las cuales, podrás cumplir tu sueño de disponer de tu propia piscina.

Cuando hablamos de piscinas podemos imaginarnos diferentes tipos de las mismas. Desde las más pequeñas a las más grandes, piscinas públicas o privadas, hinchables, de hoteles o de grandes parques de atracciones. Existen un gran tipo de piscinas, y las piscinas prefabricadas, entran hoy en el juego. En piscinas.com te contamos cómo son las piscinas prefabricadas.

 

Las piscinas de poliester

Por contra a las piscinas de obra, estas piscinas están fabricadas de una sola pieza y pueden tener diferentes formas según el fabricante o según quiera el comprador, ya que el molde que utilicen para fabricarlas es la que dará la forma.

Entre sus principales ventajas se encuentra el factor precio. Y es que, construir una piscina ya no será un sueño inalcanzable, sino que podemos encontrarlas por un precio de lo más asequible. Así, encontramos la forma de disfrutar todos de nuestra piscina.

Además, dentro de lo que son las piscinas de poliester, podemos encontrar diferentes calidades que requieren mantenimientos más o menos costosos. Y es que, cuando compramos una piscina tenemos que tener en cuenta que no solamente tendremos que desembolsar el dinero de la piscina, sino también tendremos que contar con el mantenimiento.

 

Las ventajas

Estás en una casa alquilada y tienes hueco para una piscina. Puede que, por muchas ganas que tengas de disponer de una piscina, te parezca absurda la idea de invertir en una piscina si no es tu vivienda. Bueno, pues puede que no lo sea tanto.

Una de las ventajas más sobresalientes de las piscinas prefabricadas es que son transportables. Es decir, existe la opción de poder llevarte la piscina contigo como un elemento más de mudanza. De esta forma, podemos comprar una piscina como quien compra un sofá.

Por otra parte, no tendremos que meternos en el estrés de grandes obras ni esperar años para disfrutar de nuestra piscina. De hecho, las piscinas se colocan sin sufrir tiempos interminables ni los dolores de cabeza que pueden provocar las obras de esta envergadura.

Colores, diseños, accesorios… la variabilidad es otro de los muchos atractivos de los que pueden presumir las piscinas prefabricadas. No es que por estar prefabricadas no podamos elegir, sino que, tenemos toda una serie de opciones que harán que tengamos nuestra piscina a nuestra medida.

 

Consejos antes de comprar una piscina prefabricada

Por muy atractivo que resulte el tema de disponer de tu propia piscina, no podemos lanzarnos a lo loco, sino que, debemos tener en cuenta algunas cosas antes de comprar tu piscina prefabricada.

Para empezar, te recomendamos que te asegures de que la base donde vayas a colocar la piscina no esté deformada. Será bueno que consultes con un buen profesional sobre el lugar y te asegures de que la instalación se realiza en las mejores condiciones.

También tendrás que fijarte en los materiales, si no son de muy buena calidad se tendrá que añadir cemento para aportar robustez a la piscina, pero lo mejor es que optes por unos materiales de calidad. Otro punto importante se basa en el espesor del vaso, que debe tener 8 milímetros como mínimo.

Por todas estas razones, aunque el precio y las características de una piscina prefabricada son de lo más atrayentes, es mejor que no tomes una decisión a la ligera. Un buen profesional te ayudará, pero tendrás que indicarle donde quieres que se sitúe tu piscina y también será mejor que le describas lo que deseas de la mejor forma posible.

También tendrás que tener en cuenta las dimensiones, ya que cuanto más grande, más dinero puede costarte. Además, es mejor que el profesional compare el lugar donde quieres que esté la piscina y te recomiende él mismo, las medidas adecuadas.

Después, solo tienes que elegir el revestimiento, si es de madera o de acero, los colores y las formas. Se trata de la parte más divertida y que más ilusión te hará a la hora de elegir tu propia piscina.

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