Techos que se caen, calefacciones que no funcionan en pleno mes de enero por falta de mantenimiento y coordinación entre administraciones, aulas abrasadoras de primavera a otoño, profesores de baja que no son sustituidos, barracones de obras utilizados como aulas de guardería, material escolar sufragado por los propios padres de alumnos, conserjes expedientados por reclamar sólo una garita con la que sortear el frío…

Andalucía invierte hasta 346 euros menos por escolar que la media española, según Save The Children

Así chirría la ‘cara B’ de la educación pública de Andalucía, una de las tres joyas de la corona junto a la sanidad y los servicios sociales, la cara de un disco que sólo canta públicamente gracias a un goteo incesante de denuncias de padres y profesores que, hartos de una insoportable desidia institucional, acuden a los medios para hacerse oír en las altas instancias de la Administración autonómica, pero cuyas reclamaciones la Junta de Andalucía se encarga con todo su empeño en difuminar gracias a una incesante artillería de propaganda mediática y promesas incumplidas.

En vez de acercar posturas y buscar vías de entendimiento, el Ejecutivo de Susana Díaz ve en las Ampas organizaciones utilizadas políticamente a conveniencia de la oposición parlamentaria, en vez de apreciar en ellas las herramientas más próximas a la realidad a pie de calle de los centros escolares públicos.

Este es el panorama desolador que dibujan sindicatos, asociaciones de madres y padres de alumnos y organizaciones escolares de Andalucía, una comunidad que, casi 40 años después de lograr su autonomía plena, cae en la cuenta de que los colegios son los únicos edificios públicos que no tienen una climatización adecuada de todos los existentes, pese a que la comunidad educativa es numerosísima. Este curso 2017-2018 han sido escolarizados en Andalucía un total de 1.423.310 alumnos en colegios públicos, del total de 1.826.637 escolarizados tras sumar los alumnos de centros concertados y privados.

Techo derrumbado en un aula del colegio Ana Josefa Mateo, de El Cuervo (Sevilla), el pasado 11 de enero.

Incluso hay Ampas de colegios que deciden echar mano de las redes sociales para promover campañas de captación de firmas y apoyos para lograr ser escuchados por la Consejería de Educación para que atienda sus reclamaciones. Es el caso del Centro de Educación Infantil y Primaria Joaquín Turina de la capital andaluza. A través de la plataforma Change.org y remitiendo también una queja al Defensor del Pueblo Andaluz lamentan la “falta de profesorado de apoyo y refuerzo”. Y añaden una larga lista de carencias, como por ejemplo la no sustitución de la primera baja laboral sin que se conozcan los motivos en los que se basa la decisión, “más allá de los meramente económicos”.

También critican la no cobertura de la reducción horaria de dos horas lectivas semanales del profesorado mayor de 55 años. En este colegio en concreto, hasta 13 profesores se encuentran en esta situación. La Administración autonómica tampoco atiende en este caso las sustituciones del tiempo de liberación sindical del profesorado y las reducciones horarias por coordinación de ciclos, biblioteca, TIC o jefatura de estudios, entre otros asuntos. En una nota informativa, el Ampa del CEIP Joaquín Turina asegura que “todas estas carencias van unidas a la obligatoriedad por parte del profesorado de continuar con la labor docente, creando una situación de estrés y fatiga que afecta a la enseñanza y calidad del sistema”.

Barracón de obras destinado como guardería para niños de cero años en Almonte (Huelva).

A todas estas deficiencias se suman otras, puestas de relieve en un exhaustivo estudio que la organización Save The Children publicó en 2016 bajo el título Necesita mejorar, una completa radiografía de la situación de la educación en España. Los datos aportados en este estudio correspondientes a Andalucía han sido resaltados por el inspector educativo Francisco Javier Fernández, que pone de relieve otras carencias de esta joya de la corona del Gobierno de Susana Díaz.

Casi una cuarta parte de los estudiantes andaluces no finaliza la ESO

Andalucía es una de las comunidades autónomas con menor inversión per cápita en educación. Si la media estatal es de 4.569 euros por niño o niña en educación no universitaria, en Andalucía esta cifra cae hasta los 4.110 euros. Como destaca este funcionario del sistema público andaluz, “los recortes, aunque menores que en otras comunidades autónomas, se han sentido sobre un presupuesto que ya era limitado: 346 euros menos por niño o niña”.

A todo ello hay que subrayar el dato que supone que el gasto en los hogares destinados a la educación de los hijos ha subido un 9,35% entre los años 2009 y 2013, los años más duros de la crisis económica.

Alumnos de El Saucejo (Sevilla) dando clases a 12 grados con abrigos y bufandas. Foto: El Correo.

Es en el apartado de becas donde el ejecutivo andaluz saca pecho, que pese a todo también tiene aspectos de mejora. En 2014, el 49,9% de los y las estudiantes andaluces disfrutaban de alguna beca frente al 27,5% de la media estatal. A esto se suma que este 2017 el Gobierno de Díaz ha aprobado una nueva medida enmarcada en el Decreto de precios públicos para el curso 2017-2018 en las universidades andaluzas, consistente en la bonificación  del 99% de los créditos aprobados en primera matrícula.

Otro dato que llama la atención del estudio de Save The Children es la existencia de una considerable brecha de rendimiento escolar atendiendo el vector del origen cultural del alumnado. Un estudiante nativo obtiene una puntuación media 1,1 veces superior al de origen extranjero.

También el nivel socioeconómico de las familias repercute en los resultados académicos: la diferencia en los resultados PISA es de 287 puntos entre los niños con más y menos renta. A este respecto, hay que subrayar que 50 puntos de distancia equivalen a un curso académico, con lo que la diferencia llega a ser de más de cinco cursos en bastantes casos.

José Antonio, conserje de un colegio sevillano expedientado por reclamar una garita contra el frío.

Otro dato revelador del sistema educativo público andaluz es que casi una cuarta parte (23.2%) de los estudiantes andaluces no finaliza la ESO. El fracaso escolar prevalece sobre todo entre los varones en más de 12 puntos de diferencia.

Como resalta el citado inspector educativo andaluz, desde el año 2008, el abandono temprano de los estudios muestra una tendencia constante a la baja, aunque sigue siendo mayor la tasa andaluza que la del Estado. También las diferencias entre chicos y chicas es considerable. Ellos lo hacen en el 21,8% de los casos y ellas en el 15,8.

El último informe PISA, correspondiente a 2015 y el primero en el que han participado todas las comunidades autónomas, revela una realidad de los estudiantes andaluces nada halagüeña: retroceden en ciencias, matemáticas y lectura respecto a los resultados obtenidos cuatro años atrás. O sea, empeoran en las tres patas fundamentales de las asignaturas. Más de 2.100 estudiantes de 54 colegios elegidos al azar participaron en el muestreo.

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5 Comentarios

  1. ¿Qué, Natalio? ¿Ya te paga Talegón algo de lo que cobra por tus artículos, o te sigue diciendo que “pronto, pronto”?

  2. LA DEMOCRACIA en España ha degenerado porque está en manos de la mafia político sindical que extorsionan sin pausa al ciudadano de varias maneras: por el número de políticos, por sus sueldazos, por la corrupción, por los insultos y mal funcionamiento de la justicia ETC. O nos sublevados o somos esclavos. Refundación democrática ya. Cadena perpetúa para políticos que roben o desvíen ya.

  3. Menos mal que leo un artículo en condiciones sobre la educacion en Andalucía. Falta mencionar la ratio en las clases, pero que por una vez no se le echa la culpa a los maestros…
    Sin recursos, con esta ratio y sin más inversión económica la educación pública andaluza seguirá siendo una mierda. Pero MIERDA con mayúsculas.

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