Desde que el hombre es hombre la necesidad de comer ha sido ley de supervivencia.  Empezaron sin utensilios, sirviéndose de troncos que modelaban para que sirvieran de instrumento para mover los alimentos. Mejor, comían con las manos.

¿Qué comían? Lo que la Madre naturaleza les prodigaba, hierbas, frutas, aves, todo lo que se movía y consideraban comestible. La caza y la pesca se imponían. No siempre tenían oportunidad de pesca, más fácil era la caza. Pero, llegó la civilización y con ella los avances: mesa, utensilios, nuevos productos que, llegados de allende los mares han colmado mucha hambre. Personalmente soy  ferviente admiradora de las patatas, del arroz, del pollo.

También de toda clase de frutas que mezclo en la batidora, creando jugos con diferentes sabores. Pueden servir de aperitivo o de postre. Hablaré un día de estas pócimas que logran, que tomemos la fruta imprescindible para nuestra dieta diaria.

ARROZ BLANCO DE 20 MINUTOS,  DE OMAR

Tengo un gran amigo cubano, Omar, que viene a menudo a casa a comer con mis amigos y familia. Una de las últimas veces que vino, le dije a su llegada: lo siento, sé que los cubanos no podéis prescindir del arroz pero, hoy, no lo hice, tengo otros manjares. ¿Respuesta? Voy a preparar yo mismo. Y, así hizo. Tomé buena nota. Se puede preparar con cualquier cosa que tengamos a mano

Arroz. Aceite. Cebolla. Ajos. Caldo o agua. Sal-pimienta. Igual cantidad de agua que de arroz.

Cortar la cebolla y los ajos en láminas finas. Sofreír en un cazo con el aceite fuego suave. Añadir el arroz y sofreír también a fuego lento. Salpimentar.  Calentar el agua o caldo. Añadir al arroz y llevar a ebullición. Bajar el fuego a mínimo, en mi cocina a fuerza 3. Tapar. No mover. Poner el despertador a veinte minutos vista. Controlar que el fuego sea lento, sino no basta el 3 poner a 2. Pasados los 20 minutos servir.  Es extra. Se hace solo.

CROQUETAS DE POLLO

Me encantan las croquetas que se pueden preparar con no importa que. El proceso a llevar a cabo es siempre el mismo. Restos de pescado, de carne asada, de verduras con jamón.

Un cuarto de pollo, mejor pechuga, la que aprovecharemos del caldo que deshuesaremos y desmenuzaremos. Una taza de Leche. 5 cucharadas colmadas de harina blanca. 2 cucharadas grandes de Mantequilla. Sal-pimienta.

Poner la mantequilla en la sartén. Cuando se derrite, añadir la harina, fuego lento, mover con espátula, para que se consolide el rouge, cual llaman a esta acción los franceses.  Añadir luego el pollo desmenuzado, salpimentar sin dejar de mover. Podemos alargar la masa con más leche y más harina, según sean los comensales. Dejar en cocción al menos 20 minutos. Tiene que quedar una masa espesa, que se suelte de la sartén. Reservar. Puede prepararse de un día para otro. Guardar en la nevera  tapado con papel.

Moldear las croquetas con las manos procurando tengan mismo tamaño. Pasar por huevo batido y pan rallado. Freír a fuego medio.

Yo las sirvo acompañadas de una buena salsa de tomate. Di la receta en mis Fondos de cocina. -Lavar tomates, cortar en trozos pequeños, colocar en una cazuela con aceite, sal, pimienta, azúcar. Dejar confitar a fuego suave un par de horas. Pasar la preparación por el colador chino para prescindir de la piel y semillas.-

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