El mismo espíritu estético anima Serenata española y Locura de amor ambas dirigidas por Juan de Orduña, son obras que parecen sacadas de un discurso político del momento. Serenata española pasa por una biografía de Isaac Albéniz, pero contiene un canto patriótico de la España Nacional. El espacio narrativo está presente como oposición del bien y del mal. Los acontecimientos por los que sufren los protagonistas vienen de fuera, aunque la tragedia culmine en España. Los personajes asumen el espacio de la Patria como un lugar mítico y de salvación.

En Serenata española se dice: El amor es como el sentimiento de la Patria, aparecen a distancia, es como esos pájaros que buscando libertad se escapan para volver un día a buscar las mismas ramas”. El film es una melodramática historia de amor de Eduardo Marquina. Tiene unos diálogos grandilocuentes y llenos de fervor patriótico. Las canciones de Quintero, León y Quiroga cantadas por Angustias (Juanita Reina):

¡Ay! España mía, por mirar la luz de tu cielo azul yo no se que diera.

Pieme la vía, que yo soy capaz de mi sangre da si me la pidieras”.            

En el primer encuentro de Angustias y Albéniz, el nombre de España es repetido continuamente como una evocación idealizada. Angustias es una gitana que vive acompañada de la maldición por “querer a los que no son de los nuestros”, como dice la abuela que ve en las cartas lo que “estaba escrito”. Está presente el tópico de la honradez de los gitanos que Angustias no respeta por entregarse a un hombre de otra raza. Por este motivo la maldición cae sobre el personaje que muere a manos de Antonio el gitano que la quiere. La navaja de Antonio se dirige al pecho de Albéniz, pero se clava en la espalda de Angustias causándole la muerte.

El personaje de Albéniz, músico nacionalista, busca las raíces en la música tradicional. Durante un encuentro entre Liszt y Albéniz hay el siguiente diálogo:

– Liszt: En mi opinión todo arte debe ser sincero y expresar algo. En su canción la sinceridad y la fuerza expresiva están principalmente en el tema.

– Albéniz: Tal vez por su simplicidad.

– Liszt: No, por su origen, porque ha nacido en España como usted.

– Albéniz: Pero la música que aspira a la perfección, debe aspirar a lo universal.

– Litszt: ¿Y cree usted que una tierra como la suya, no puede aspirar a lo universal?

– Albéniz: ¡Claro!

– Liszt: Pues entonces, siga por ese camino, libérese de influencias sectarias que torcerían su camino. Siga el que le marque la vida misma, pero no en ningún país que le sea extraño, viva en España, nútrase de ella, recorra sus caminos, sufra si es necesario, pero llénese el alma, entonces sentirá la comezón de vaciarla en su arte.

– Albéniz: Sí, maestro.

– Liszt: Una tierra que ha dado artistas ilustres, héroes insignes, todavía no ha dado el músico que la defina en el pentagrama, puede ser usted, ¿le parece poco? Ese es su rumbo.

– Albéniz: ¡España!

Las imágenes sobre un fondo musical de la Suitte Iberia hacen un recorrido por las bellezas naturales y artísticas de España. Segovia, Córdoba, Sevilla, mirando los rincones tópicos del Guadalquivir, la Giralda, el Cristo de los faroles o el Alcázar.

La película tiene todos los elementos del género andaluz: los celos, la tragedia, la raza, el sino, la muerte, las cartas, la sangre, la amistad, los conciertos, la depresión, el duelo, los gitanos, el triunfo, la vocación al arte, y, sobre todo, España.

Otra película de Juan de Orduña es Locura de amor. En la película se culpa a los extranjeros flamencos de los males que aquejaban a la España de Doña Juana de Castilla. Los diálogos dicen cosas como: “Las libertades de Flandes y Borgoña, no pueden consentirse en Castilla” o “El honor de Castilla viene dado por Dios”. En otra parte del film “Es una intriga puesta al servicio de intereses extranjeros”. La función narrativa del film está en relación con la función de discurso ideológico que transmite. La historia se ofrece como un tiempo sin recuperación. El film cierra las posibilidades de futuro, porque el pasado manda sobe el presente anulándolo. Hay una defensa de la condición militar y un menosprecio a lo político:

– Capitán don Álvar de Estúñiga: Soy capitán de tercios y vos político y noble. A vos os cubre la cabeza y a mí el corazón y él me dice que esta tarde mentiste.

El más interesante lo mantienen Aldara (musulmana) y la reina Juana, cuando la reina descubre los amoríos del rey Felipe con su fingida doncella.

– Doña Juana: ¿Y ha sido contigo, con una infiel enemiga de mi Dios con quién el rey me engañaba? No pudo ser más ofendida la reina Católica de España.

En el film está presente la importancia de la raza, de la sangre, la religión, el poder, las miserias, las cobardías y los sacrificios por las causas justas, el adulterio, lo caballeresco, el amor prohibido, la maldad de los musulmanes, la corrupción política, la lealtad, la locura, la venganza, los celos, los deseos, la aristocracia. La actuación política es presentada como perversas intrigas palaciegas en beneficio del poder extranjero. En el film se dice: ”El pueblo pasa hambre por culpa de los que administran el poder”. Aunque queramos evitarlo la guerra civil surgirá cualquier día. El pueblo está dispuesto a exigir por la fuerza sus derechos”. A la historia fílmica se le pueden buscar los paralelismos con la España del momento en su mirada al pasado cercano.

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