El magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) Miguel Pasquau, como ponente designado por el alto tribunal andaluz, será el que redacte la decisión definitiva de la Sala de lo Penal sobre si ordena o no un nuevo juicio con otro jurado popular que enjuicie a Francisco Javier Medina, el único acusado y posteriormente absuelto por el caso del doble crimen de Almonte, donde fueron asesinados, con más de 150 puñaladas, Miguel Ángel y su hija María, de ocho años, el 29 de abril de 2013. El fiscal del caso, Pablo Mora, ha destacado en la vista celebrada en Granada este miércoles que la motivación del jurado fue “plana”, “sin contenido y vacía”. Y ha añadido ante el tribunal presidido por el presidente del TSJA, Lorenzo del Río, que dicha motivación “no llega a ser sucinta, es inexistente”.

La ley del jurado ordena repetir el juicio cuando se mantiene entre sus miembros a un discapacitado psíquico, como ocurrió en octubre

Como solicitaban los familiares de las víctimas, este miércoles se ha celebrado una vista en la sede granadina del TSJA donde se han expuesto los recursos a la sentencia absolutoria para Francisco Javier Medina, declarado no culpable en octubre pasado después de más de un mes de vista oral en la Audiencia Provincial de Huelva, donde se presentaron decenas de pruebas testificales y contundentes periciales que incriminaban al acusado, como el ADN del absuelto hallado en unas toallas de la vivienda, pese a que él testificó en el juicio que hacía varios años que no había visitado aquella vivienda.

El abogado Luis Romero, que ejerce la defensa de los familiares de las víctimas, mantiene “muchas esperanzas” en que el alto tribunal andaluz tenga en cuenta las 60 pruebas testificales y periciales y los 20 tomos de prueba documental mostrados durante la celebración del juicio para que certifique falta de motivación” en los dos folios y medio en los que el tribunal del jurado expuso sus conclusiones de absolución del único acusado. Romero subraya que todos los informes de la investigación de la Guardia Civil y de los peritos oficiales determinaron “al cien por cien” que el autor de los crímenes no es otro que el ahora declarado “no culpable” por el tribunal del jurado.

Tanto el recurso de los familiares de las víctimas como el presentado por la Fiscalía –algo totalmente inusual en estos casos– buscan que el TSJA determine o bien la repetición del juicio con otro jurado, o bien que se revoque el fallo absolutorio de Francisco Javier Medina. La familia de los asesinados y el Ministerio Fiscal coinciden en que el veredicto no está suficientemente justificado pese al cúmulo de pruebas que incriminan presuntamente al ahora absuelto. El abogado de la familia de las víctimas subraya que la magistrada del juicio celebrado en la Audiencia de Huelva, Carmen Orland, debería haber devuelto el escrito de motivos de absolución al jurado para que profundizara en él, algo que no hizo y que determinó la absolución de Medina.

Durante su exposición de alegaciones al TSJA, el abogado de los familiares de las víctimas ha destacado la importancia de un hecho relevante que pasó de puntillas en el juicio, sobre la idoneidad o no de mantener en el jurado como suplente a un miembro con discapacidad psíquica para ejercer su función. Según Romero, de acuerdo con la Ley Orgánica del Tribunal del Jurado, “siguió perteneciendo al tribunal del jurado aun después de acreditar éste documentalmente que no reunía los requisitos para ello y, además, siendo este ciudadano el único suplente”. El abogado destacó que la magistrada-presidente “debió disolver el jurado y nombrar otro”.

En el juicio, 43 ciudadanos particulares y 21 agentes de la Guardia Civil testificaron, aunque el jurado creyó más determinante el testimonio de una ex pareja del acusado y compañera de trabajo que dio cobertura a su coartada de defensa. Al contrario, no tuvo en cuenta los testimonios incriminatorios de numerosos testigos y peritos que apuntaron a la culpabilidad del acusado. Como pruebas periciales en el caso intervinieron 25 organismos oficiales y ocho de las partes.

Medina, al que Ministerio Fiscal y acusaciones particulares solicitaban una pena de 50 años de prisión por dos casos de asesinato, fue declarado no culpable por un tribunal del jurado. Actualmente reside en su localidad, Almonte, de donde ha tenido que marcharse Marianela Olmedo, su ex pareja y esposa y madre de los asesinados, ante las continuas amenazas y presiones que está recibiendo por parte de personas allegadas al absuelto.

El abogado del declarado no culpable, Francisco Baena Bocanegra, ha resaltado que el informe de lo que ha denominado la “prueba reina” del ADN de su defendido, no descartaba, en un 1% de posibilidades, la “transferencia indirecta” del material genético del acusado hallado, y subraya lo que considera “falta de contundencia” de los peritos al respecto, pese a que durante toda la investigación los forenses dieron por concluyentes en todos sus extremos los resultados de las pruebas.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

5 + 11 =