Si alguien estornuda a tu lado, “cebolla, naranja y miel”. No es la forma tradicional de desearle salud a alguien, pero debería serla. Numerosos expertos nos hablan de estos alimentos y de muchos otros que nos pueden ser de ayuda para alejar la llegada de gripes, resfriados y todo aquello que suene a tos y mocos.

La naturaleza es una fuente inagotable de beneficios para la salud”. Según el biotecnólogo Valter Lombardi, quien lleva más de 15 años investigando productos de origen marino para potenciar los mecanismos de defensa de nuestro organismo, “Es curioso comprobar como hay personas que aunque han estado cerca del virus no se contagian, creemos que esta respuesta inmunológica puede estar relacionada con unos adecuados hábitos alimenticios, una buena hidratación y la práctica habitual de ejercicio físico”, contesta Lombardi. Así de sencillo.

Ahora que sabemos que la despensa de casa puede ser una buena botica de salud, descubramos en su interior la clave para proteger nuestras defensas. No son los únicos. Ya lo dijo quien hoy se conoce como el primer médico, Hipócrates, aunque, bien es verdad que, antes hubo otros. “Que tu alimento sea tu medicina” vaticinó entre el 450-377 a.C. Y mas recientemente Jean Signalet, un medico que manejaba dos especialidades médicas: Biología y Cirugía. En realidad fue quien participo en el primer trasplante de riñón de la historia. Después ejerció más como Biólogo molecular que como cirujano, y hace algunos años, ha publicado su último trabajo. Sabéis como se llama? Alimentación: la tercera medicina. Evidentemente, sin intentar tan siquiera compararnos con esas mentes privilegiadas, nuestro consejo no puede ser más sencillo, “hay que seguir la dieta mediterránea, reducir el consumo de carne roja y de productos cárnicos, olvidarse del “Fast Food”, y prestar especial interés por el pescado, las legumbres, verduras, las hortalizas, las frutas y los frutos secos”. No te atiborres claro, dentro de un orden. No lo decimos nosotros. Lo dice la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria.

Y por qué legumbres, vegetales, frutas y frutos secos? Por una sencilla razón. Una de las bases para tener unas buenas defensas está en la ingesta de minerales en nuestra dieta. Los minerales están en el suelo, en la tierra, en los campos de cultivo. Y dónde crecen las legumbres, las frutas, los frutos secos y los vegetales… en la tierra. Así de sencillo.

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