No, no ha tenido ningún Premio Goya “El Rey Tuerto”. Una nominación tuvo, creo, nada más. Es ésta una película extraña, acaso con altibajos, no redonda, dirían los entendidos, pero fresca, diferente, valiente, con unos diálogos rápidos, curiosos, ágiles, un guión interesante y algunas reflexiones muy pertinentes para estos tiempos oscuros para tantos.

En “El Rey Tuerto” una amiga invita a cenar a otra. El marido de la primera es policía. La invitada aparece con su pareja que lleva tapado un ojo porque se lo han reventado en una manifestación las fuerzas y cuerpos de seguridad con una pelota de goma. Pero todo eso se va sabiendo poco a poco y el tono de la cena va subiendo.

El policía, que no ha rebelado que lo es, va defendiendo la legalidad vigente, da vueltas al argumento de la paz social y la seguridad, mientras el tuerto pone en tela de juicio todo eso con un tono tranquilo, ayudado por una especie de ceceo que le hace más entrañable.

En un espacio cerrado, el pequeño piso de la pareja, transcurre toda la película, prácticamente. Pocos actores, eso sí, eficaces, estupendo el policía. Poco decorado. Ningún elemento especial. Nada reseñable en cuanto a fotografía o ambientación. Pero algo hay en esa película que acoge al espectador y lo retiene.

Algo de humor, también. Ácido. Un puntito de ironía. La justa. Y un descarnado paseo por las contradicciones del ser humano, posiblemente.

Y la película va entrando en un terreno peligroso. El tuerto va convenciendo al policía de lo absurdo de su misión: defender que no se quemen contenedores de basura y acabar reventándole a él, una persona bastante decente, un ojo. Y el policía se convence y luego ya se le va la cabeza por derroteros extraños, nada convencionales.

No es una película al uso, tampoco una maravilla, pero, qué quieren, yo le hubiera dado algo, si en mis manos estuviera conceder los premios. Igual que le dieron a la canción original que dice “…es indecente, gente sin casa, casas sin gente…”La misma idea, pero en la del tuerto en más bestia. Poesía de cloaca.

No he visto todas las películas, así que no puedo opinar sobre su calidad, ni puedo compararlas con ésta. Sí he visto y es preciosa, “Un Monstruo viene a verme”, sobre todo porque trata un asunto tan tremendo como la maldita enfermedad que nos acorrala, desde una extraña fantasía tétrica, pero poética a un tiempo.

Fue poco reivindicativa la gala, dicen los comentarios. Flojita Ana Belén, añaden. No vi a Pablo Iglesias allí porque vi sólo un trocito, pero estuvo y se paseó por todos los lados con su traje o chaqué, no sé bien qué era, no lo vi de cuerpo entero, y su pajarita negra, como el año pasado, decía. Yo, que adoro el cine, hasta puedo entender que se vista para la ocasión. Pero no puedo entender que luego vaya siempre con la camisa remangada. No comprendo muy bien qué razonamiento le lleva hasta esa pose. No acabo de saber si actúa ahora o cuando va al Congreso, sede de la soberanía popular.

En todo caso, eso son minucias. Dicen que el cine español está en un buen momento, que así sea.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?
Compartir
Artículo anteriorDesconexión
Artículo siguientePatadón pa’lante y ya veremos…
Soy Doctora en Derecho, Abogada en ejercicio y profesora de Derecho Constitucional en la UNED de Barbastro. Hace poco leí unos pensamientos hermosos sobre la necesidad de escribir, que me impresionaron, acaso, porque me veía reflejada en ellos. Escribir ha sido para mí algo necesario, desde siempre, algo que he hecho siempre aunque me dedicara a otro oficio o tuviera otras ocupaciones. Mejor o peor, con más dedicación o menos, en los mejores momentos de mi vida y en los peores, siempre he escrito. Creo en el valor de la palabra escrita, en su fuerza y en su belleza, hasta el punto de que me altero cuando alguien la maltrata o la utiliza sin tino o sin delicadeza. Y la palabra es, también, un arma valiosa y dura, como dijo el poeta, por eso y porque no puedo olvidar que soy, como todos, un animal político, necesito también usarla para bramar contra el orden establecido que nos aplasta y nos oprime de muchos modos y contra el que nada más tenemos los ciudadanos corrientes. De lo que he escrito, algo ha sido publicado. En poesía: en la colección Voces Nuevas, VIII selección de poetisas, Editorial Torremozas, Madrid 1991; en la obra “Trayecto Contiguo (última poesía)”, Editorial Betania, colección Antologías 1993; inédito “Donde crecen las amapolas”. Y tengo pendientes de publicar, ya en prensa, una colección de cuentos para niños titulada “Cuentos para soñar” He sido y soy colaboradora en prensa: artículos de opinión y sección de Crítica Literaria en “Franja Digital” y colaboradora habitual de la sección “Al levantar la vista” y Extraordinarios del Semanario “El Cruzado Aragonés”. Y ya, por mi profesión, he publicado en Ensayo: “Reflexiones en torno a la previsión Constitucional de los Estados Excepcionales” en la Revista “Annales” de la UNED, Barbastro, tomo V 1988; mi tesis doctoral:“ La tutela del Rey menor en la Constitución de 1978” en la colección Aula Abierta, UNED Ediciones, Madrid 2000; “La cuestión de la incompatibilidad del tutor del Rey menor con cualquier otro ´cargo o representación política´ “ en Anuario de la UNED, Barbastro 1995-2000; “ La ruptura de la pareja de hecho: aspectos procesales”, en Actas de los Vigésimos encuentros del Foro de Derecho Aragonés 2012, Edición el Justicia de Aragón, Zaragoza 2012; en prensa “Secreto de las comunicaciones y correo electrónico”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

20 − 1 =