Alemania 3 – 0 Eslovaquia

Los dos primeros partidos de la primera fase dejaron muchas dudas respecto a los actuales campeones del Mundo. La apuesta de Löw por jugar con un «falso nueve» fue ineficaz. La entrada del histórico delantero tanque germano en el tercer encuentro le ha dado a los germanos lo que necesitaban y en el partido contra Eslovaquia lo demostraron.

Desde el primer momento, Alemania comenzó con el juego de toque vertical que le ha llevado a jugar al menos las semifinales de todos los grandes torneos desde la Eurocopa de Portugal. Özil, Draxler, Kroos y Müller movían el balón con tanta velocidad y tanta precisión que los eslovacos no podían recuperar la posesión y, como no tenían el balón, Hamsik quedaba anulado. Alemania recogió el fruto en el minuto 7 con una gran volea del defensa Boateng.

A partir de ahí comenzó el rodillo. Özil falló un penalti y los eslovacos pusieron a prueba a Neuer con un disparo de Kucka. Como suele ocurrir cuando un equipo es muy superior al contrario, del posible empate se pasó al dos a cero con un jugadón de Draxler que culminó Mario Gómez.

El segundo tiempo siguió el guión. Alemania dominaba y Eslovaquia era incapaz de poner en aprietos a Neuer. Draxler cerró el marcador con un gran gol. Alemania ya espera al vencedor del Italia – España del lunes.

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