La inestabilidad política afecta a la primera potencia europea que lleva cuatro meses sin poder formar gobierno. El acuerdo entre los conservadores de Merkel y los socialdemócratas de Schulz sea hace fundamental para conseguir un pacto que haga posible la coalición para la presente legislatura.

Alemania prueba así la medicina de España, cuando Rajoy tuvo que volver a convocar elecciones al no conseguir una mayoría simple que le permitiera gobernar. Sin embargo, Merkel no parece dispuesta a seguir la misma senda que el presidente español.

Para ello, ambos líderes alemanes han ampliado el plazo para cerrar un posible acuerdo que devuelva la estabilidad a Alemania.

Sin embargo, para los socialdemócratas es importante que este acuerdo mejore las condiciones de los trabajadores temporales y el sistema sanitario. Dos de las tres reivindicaciones que necesita Schulz para que los 440.000 del SPD avalen el pacto. La tercera condición consistía en aumentar el número de refugiados que entran en Alemania. En este punto se avanzó ya la semana pasada. Merkel cedió una pequeña parcela de su terreno.

Se da la circunstancia que el SPD tuvo en las pasadas elecciones de septiembre el peor resultado de su historia y que Schulz la misma noche de los comicios reiteró, como hizo durante toda la campaña, que no habría pacto con Merkel, tras la advertencia del electorado progresista.

Tras las intensas negociaciones del lunes 5 de febrero, el bloque conservador de la canciller Angela Merkel y el Partido Socialdemócrata (SPD) reanudan las conversaciones en la sede partidaria de la mandataria alemana con el objetivo de conseguir el documento final del acuerdo.

Merkel ha reconocido que ambas partes deberán hacer “dolorosas concesiones” para ultimar los detalles y concretar la coalición de gobierno.

“Cuando vemos los movimientos en las bolsas en las últimas horas, vivimos momentos turbulentos y lo que se espera de nosotros como partidos populares es que formemos un gobierno para el bien de la gente, uno que brinde estabilidad”, sostuvo.

Más de cuatro meses después de las elecciones, Merkel aún no ha logrado formar una coalición de gobierno, situación que genera incertidumbre en los socios comerciales de Alemania, en medio de momentos en que Europa afronta múltiples desafíos, como la necesidad de reformar la eurozona y la salida de Reino Unido de la Unión Europea.

Merkel apunta a la necesidad de concretar el acuerdo de los socialdemócratas para poner fin a una incertidumbre política que, incluso, podría desembocar en nuevas elecciones o un gobierno minoritario sin precedentes si los miembros del SPD rechazan el entendimiento.

Por eso, los negociadores de ambas partes coincidieron en que no hay posibilidades de extender las deliberaciones más allá de este 6 de febrero, luego de que se prorrogara por 48 horas la definición prevista para el 4 de febrero.

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