Todos los 6 de enero, en la Noche del día de Reyes, se falla el Premio Nadal, conocido por ser el premio de novela más antiguo de España. En este año, el premio, dotado con 18.000 euros, ha recaído en Alejandro Palomas. Barcelonés y nacido en 1967, el autor cumple con los requisitos que últimamente parecen requerirse para recibir el polémico galardón. Si bien en 1944, fecha de la primera concesión, fue concebido para publicar obras inéditas de escritores jóvenes (descubrió a Carmen Laforet aquel año, premió a Carmen Martín Gaite y Miguel Delibes en sus comienzos, entre otros muchos), en los últimos años ha pasado a otorgarse a escritores del grupo Planeta con una sólida trayectoria en calidad literaria y, sobre todo, en ventas.

Alejandro Palomas parece encontrarse cómodo en la exploración de las relaciones familiares a través de la ficción. Así lo hace en su novela Una madre (Siruela), la mejor de sus novelas hasta ahora publicadas. La cita inicial, así como el primer párrafo de la novela, dejan claro uno de los principales referentes literarios de Palomas: Virginia Woolf. “Mamá había dicho que ella misma compraría las flores, pero con tanto ajetreo se le ha olvidado pasar esta tarde por la floristería y nos hemos quedado sin. Ahora cuenta uvas en el sofá”: así comienza esta obra literaria, centrada en una anciana, Amalia, que tras años de ser preterida por sus familiares, logra reunirlos a cenar una Nochevieja. No cabe duda de que el autor sabe aproximarse a las tensiones conyugales y de lazos familiares que podrían emerger en cualquier familia española, sin ignorar el contexto de mass media y alienación capitalista que circunda dichas diferencias: “Mamá, fan incondicional de Operación Triunfo –y de cualquier programa de concursos en que aparezcan chicas de barrio maltratadas por la vida que después de semanas de lucha y llanto salen convertidas en estrellas de la canción ligera-, saludó con una sonrisa encantada”.

Los diálogos, profundamente realistas, y los espacios y circunstancias en que se desarrollan sus novelas -restaurantes vegetarianos, líneas ADSL contratadas y cambiadas de un día para otro, trilogías de la saga Larsson que aparecen troceadas- perfilan un autor capaz de medir un exacto pulso sociológico a la sociedad española actual, proporcionando a la vez entretenidas tramas en las que el lector puede verse fácilmente identificado, con una prosa asequible y bien engarzada, pero sin altos vuelos.

Una madre (Siruela) es parte de una trilogía que se completa con Un hijo (La Galera) y Un perro (Destino), y el tiempo juzgará si el Premio Nadal de este año, titulado Un amor (al autor parece reflejar la sencilla cotidianeidad también en sus títulos) merece el éxito editorial y el recuerdo de los lectores más avezados dentro de unos años, o simplemente figurará como un nombre más en el listado de este premio, como sucedió con numerosos finalistas antes de que esta categoría fuese cancelada del premio en 2010.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

diecinueve − 18 =