Irantzu Varela es pura dinamita contra el patriarcado. Cada uno de sus gestos, palabras y hechos hacen saltar por los aires el muro que separa la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Por eso el mantra que le acompaña (#EsUnaGuerra) y su definición en twitter como “feminista radical es poco”, resumen a la perfección su activismo diario en pos de una sociedad justa con todas y cada una de las mujeres. “Hay que ser feminista radical. En este empeño no valen las superficialidades. Se necesita ir a la raíz del problema para que, de una vez por todas, quede claro que las mujeres somos personas y como tales tenemos derecho a vivir en paz, sin ser violadas, asesinadas o humilladas”, subraya.

Y es que Irantzu está harta de que cada día el 52% de la población mundial sea menospreciada y vilipendiada. “Esto es un guerra. Esta no es nuestra paz. Le llamamos guerra porque cuando los hombres pasan de matarse entre sí se dice que estamos en paz. Pero esta paz es una falacia porque a nosotras esta sociedad nos mata. Que la mitad de la población viva en el miedo, no es vivir en paz”, recalca la coordinadora de Faktoria Lila.

Dado que Varela sabe que la comunicación es un aliado básico para dar la vuelta a esta realidad, se sirve de la polémica y el sentido del humor a cada paso que da. “Ambos elementos me han venido sin querer. He descubierto que ir en serio es tener ironía y sentido del humor porque eso genera polémica y la polémica conlleva molestia al enemigo. Con el humor pasa igual. Puedes decir muchas cosas y dejar al otro pensando después de la sonrisa”, añade.

 

Fuera gafas violetas 

Además esta reconocida feminista sostiene que lo de ponerse las gafas de género es una mera pose. “El feminismo no es ponerse y después quitarse unas gafas, el feminismo es intentar sobrevivir en un mundo donde ser mujer es una batalla contante”.

Por otro lado Varela considera importante hacer foco en otra de las manipulaciones de las que se sirve el machismo para seguir fomentando el miedo. “Siempre que pregunto a otras chicas qué sienten si cuando vuelven a casa solas miran hacia atrás y ven que es una mujer la que anda, siempre me contestan que sienten alivio. La respuesta cambia cuando es un hombre porque lo que todas sienten y sentimos es miedo”, comenta. “Ese miedo es real pero nos han engañado con el miedo al desconocido. A la mitad de las mujeres quien las mata es un hombre que conocen: su pareja”, añade

Irantzu a su paso por #MujeresDeFrente3 también menciona el mito fomentado por el patriarcado de las féminas desvalidas. “La sociedad machista cuenta con nuestro miedo. Cuando un hombre te hace un piropo por la calle lo hace porque no se cree que te vas a encarar con él y cuando lo haces se desconcierta y se siente atacado. Cuando no tengamos miedos las mujeres dejaremos de estar oprimidas”, dice convencida.

 

No es nada fácil ser feminista

Durante la charla en el programa Varela también hizo mención de las dificultades que significa a día de hoy declararse fan de la igualdad de derechos y oportunidades. “Ser feminista no es ni fácil ni bonito. En ambientes como este donde hay sororidad es algo maravilloso pero cuando sales fuera llega la realidad. Todas las mujeres que estamos en los medios y nos significamos feministas recibimos insultos, nos cierran una web, nos ponen demandas. Hay gente a la que no le gusta que nos estamos empoderando”, añade.

Y es que, como manifiesta la colaboradora de medios como Pikara, hablar sin pelos en la lengua de quienes se sienten aludidos, es más que liberador. “Los señoros creen que soy una loca excéntrica pero nada más allá de la realidad. El feminismo es un pensamiento, una forma de vida. Ellos lo ven como chifladura, no se quieren creer que es una filosofía de vida. No se lo creen porque les descolocan y les quitan el espacio ocupado desde siempre”.

Por último Varela destaca que el machismo es un pensamiento supremacista al que se le gana la partida desobedeciendo. “El machismo ha generado la imagen de la desigualdad como el sistema natural de las cosas. El patriarcado es el yo superior del hombre frente a la mujer. Es el orden de cosas según el cual la mujer trabaja por menos, limpia un baño, cuida de los demás y todo lo hacemos gratis por amor a los demás. Hay que desobedecer el sistema porque el sistema no cuenta con nosotras. El único sistema que tenemos que obedecer es el del amor propio, el autocuidado y la satisfacción personal de la mujer”, finaliza.

 

Las verdades de Irantzu Varela:

  • “Las mujeres que no se declaran feministas, sino femeninas, están supeditadas y controladas por el patriarcado sin ser conscientes de ello. Algunas están conectadas al sistema y no lo saben”.

 

  • “No conozco ninguna exfeminista. Cuando una se da cuenta de lo importante que es tener perspectiva de género no hay vuelta atrás”.

 

  • “La estrategia del machismo es la de fomentar el discurso del hembrismo para seguir controlando. El machismo es que las mujeres seamos asesinadas, que no estamos en los medios de comunicación, que no tengamos presencia en un consejo de Administración. El machismo es el sistema que legitima la desigualdad”.

 

  • “Las feminazis, machorras, gordas, mal folladas y amargadas, como nos llaman ellos, estamos encantadas de la vida. Esos insultos ya se los decían a las sufragistas. Las mujeres que pongamos en duda su sistema siempre hemos sido y seremos insultadas”.

 

  • “Los hombres pueden y deben ser feministas pero esa lucha han de hacerla como aliados, a nuestro lado y dejándonos a nosotras ser el sujeto político de una lucha en la que las mujeres recuperemos para siempre el lugar que se nos ha negado”.

 

  • “A la desigualdad le llamamos normalidad. Las mujeres parimos, amamantamos, cuidamos a los mayores. La violencia es la punta del iceberg. Esta sociedad legitima la violencia contra las mujeres, por eso es una sociedad violenta”.

 

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