Mi intención era dedicar este artículo al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, pero no, lo justo es dedicarlo a todo un gobierno que ha tenido siete años para manipular, mentir, engañar y si me apuran hasta torturar día tras día a las clases más desprotegidas de la sociedad.

No he podido ni ver todavía la caída de su gobierno en bloque. Ni falta que me hace porque no creo que vaya a sentir ya más dicha que la vivida cuando recibí el mensaje de su caída.

Sí, a ustedes les han sacado los parlamentarios y parlamentarias que nos representan.

No se podía sostener por más tiempo a un gobierno que bajo el paraguas del PP había sido sentenciado por la justicia de todas sus tramas económicas.

Pero no he querido escribir este artículo después de unos meses en pausa para hablar de ustedes.

No, yo quiero hablar de esos pequeños que han quedado huérfanos a causa de los asesinatos de hombres asesinos a quienes ustedes no parecieron afectarles nunca lo suficiente para reaccionar a tiempo y fortalecer las leyes para que cayesen encima de terroristas. Terroristas esa palabra que ustedes sólo la han mencionado a la organización ya disuelta ETA.

Imágenes fotográficas sacuden mi mente. Noticias que durante años nos hablaban de víctimas del sistema capitalista a quienes el sistema les había despojado de sus viviendas. Esas viviendas que fueron compradas bajo engaños bancarios en los que tanto ustedes como el PSOE fueron incapaces de frenar a tiempo.

A la mente me vienen esos pensionistas echados en la calle reclamando lo que les corresponde a ellos y a las sucesivas generaciones. Hombres y mujeres echados a la calle que ya lo tuvieron que hacer en su momento y ahora defendiendo los intereses de las nuevas generaciones. Cuanto dolor, cuantos recuerdos han tenido que desterrar por culpa de todos ustedes.

A ver donde estaba Esperanza Aguirre o Cospedal en esas manifestaciones que años atrás tuvieron la desvergüenza de encabezar.

Es tanto el dolor que dejan que no será fácil olvidar o al menos sanar.

Más imágenes fotográficas sacuden mi mente: El virus del ébola o la desesperación de pacientes en el Doce de Octubre reclamando los tratamientos para la Hepatitis C. Como intentaron desmantelar la Sanidad Pública para enriquecer la privada.

Y como no, la Educación soportando los tintes caciquiles en el que uno de sus grandes objetivos era cargarse la Filosofía como también hacer de la religión una asignatura obligatoria.

¿Cuántos jóvenes se han tenido que ir fuera para poder seguir estudiando y abrirse camino en otros países?

Ustedes se van habiendo dejado un reguero de tristeza, impotencia, desesperación y muertes también.

No sé lo que podrá durar esta nueva era, pero al menos podré decir que supe lo que respirar después de años sintiendo una soga en el cuello.

No les voy a insultar, ni tan siquiera odiar, porque me considero una mujer respetuosa que ha hecho del respeto su bandera. Pero simplemente les deseo larga vida fuera de la política, porque no queremos que nos maten más.

Adiós “señores” de las injusticias sociales.

Toca abrir ventanas para respirar la libertad que ustedes secuestraron.

Vaya de nuevo mi recuerdo a esas víctimas asesinadas del terrorismo social, ese del que ustedes ni idea tienen. Y si la tienen tampoco ha servido para salvar vidas de inocentes.

Tanto habría que recordar de lo que ha sido su gobierno que no habría páginas suficientes para recordarlo todo.

Al final del túnel siempre hay luz. Esperemos ver toda la luz que llegue a cada rincón de un país apaleado por la corrupción.

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