Elisabeth Kübler-Ross, la principal autoridad mundial sobre el acompañamiento a enfermos terminales constataba que, cuando a alguien se le plantea si cambiaría algo de su vida, de su pasado; la frase más citada era:

“Me hubiera arriesgado más”

Pero también hay otras frases que quizás nos resulten más conocidas, la de Macaco en su canción “Moving”, por ejemplo:

“One move for just one dream”: “Un movimiento para un solo sueño”

No todo lo que se nos muestra como una evidencia se corresponde como tal, con la realidad. Esto es algo que todos nosotros sabemos con mayor o menor certeza. Vemos como el Sol se mueve hasta desaparecer al atardecer y a pesar de ello, de lo que parece evidente, sabemos perfectamente que no es así, que quienes se mueven alrededor de él somos nosotros.

Vivimos tiempos convulsos donde un exceso de información estratégicamente encajada planea sobre nuestras evidencias. Y sin embargo éstas, nuestras realidades, se pueden rendir a otras de orden superior a nuestro modo de contemplar y entender la vida.

Si soñar nos está permitido ¿por qué no vamos a poder activarnos, a arriesgarnos para transformar nuestras evidencias, para cambiar el punto de vista con un solo movimiento y que aquello que observemos, vivamos o sintamos nos genere resultados más beneficiosos y coherentes?.

Al calentar motores y poner en marcha el cambio de perspectiva o punto de vista existen rasgos, valores, comportamientos y actitudes que también se modifican y te activan para hacerte crecer:

Responsabilidad: Al tomar una decisión, la de cambiar de perspectiva, ésta nos resitúa en la responsabilidad de un nuevo acto. También será responsabilidad tuya intentar o no el tomar otro tipo de decisiones según la nueva información.

Iniciativa: Hacer nada es no cambiar nada. Se torna imprescindible tomar decisiones a lo largo de nuestra vida. A más información tu criterio para decidir se expande buscando los mejores resultados.

Empatía: Un cambio de escenario, de rumbo, es también un cambio de estado emocional. Un cambio en la manera de observar al otro, de entenderlo y de acoger su punto de vista. Ya no serás el mismo que hace un instante. Una versión mejorada.

Gestionar las emociones: No dejarse llevar por la ira, la frustración, el miedo o la inseguridad te permitirá alcanzar otro tipo de estrategias alternativas, más adecuadas y enfocadas a generarnos más beneficio que coste.

Creatividad: Al enfrentarse a una decisión o evidencia desde diversos ángulos favorecerás el desarrollo del llamado pensamiento lateral o pensamiento creativo. Diversas soluciones al mismo dilema. Tu eficacia aumenta.

Desarrollo Cognitivo: Tras la toma de decisiones reflexionamos sobre los aciertos y errores. Es decir pensarás acerca  del pensamiento pasado. Ejercitarás la flexibilidad mental.

Capacidad de Observación: Un enfoque distinto ante una misma “evidencia” exige visualizar situaciones alternativas, nuevos escenarios. Serás más capaz de detectar oportunidades.

Autoestima: Cuando se obtienen recompensas o resultados positivos y es por medios propios tus niveles de confianza aumentarán exponencialmente. Esto es así, es ciencia.

Te invito a que desafíes lo “evidente”, a que descubras. A intentar mirar desde otro ángulo, a dejarte asombrar y sorprender.

Abracadabrazo.

 

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