Francisco Javier Medina, el único imputado por el doble crimen de Almonte (Huelva), cometido en abril de 2013, y que el pasado octubre ha sido declarado no culpable tras el juicio con jurado celebrado en la Audiencia Provincial de Huelva, ha tenido que ser atendido por personal sanitario tras sufrir una crisis de ansiedad este pasado lunes en su domicilio de la localidad onubense donde reside después de pasar más de tres años en prisión.

Medina, al que la Fiscalía y las acusaciones particulares pedían una pena de 50 años de prisión por el doble crimen de Miguel Ángel Domínguez y su hija María, de ocho años, tuvo que recibir asistencia médica en la madrugada del pasado lunes 6 de noviembre, según han confirmado a Diario16 fuentes cercanas del caso, apenas unas horas después de conocerse que la Fiscalía de Huelva ha presentado en la Audiencia Provincial de Huelva un recurso de apelación contra la sentencia absolutoria y reclama también la repetición del juicio con un nuevo jurado al considerar que la resolución judicial vulnera el derecho constitucional a la tutela judicial efectiva por falta de motivación en la sentencia.

La Fiscalía subraya en su auto que existen varias pruebas testificales y periciales incriminatorias presentadas en el juicio celebrado durante un mes “que no han sido evaluadas en el veredicto ni en la sentencia”.

Durante el juicio, celebrado en sesiones de mañana y tarde, testificaron 43 ciudadanos particulares, 21 agentes de la Guardia Civil, pertenecientes a distintos cuerpos como la UCO o la Policía de Las Palmas, y como pruebas periciales intervinieron 25 organismos oficiales y 8 de partes, así como 22 tomos documentales que se presentaron en la sala de vistas. La Fiscalía recuerda que todo este juicio fue resuelto por el jurado en apenas dos folios y medio de veredicto, “dejando en el aire numerosas pruebas de cargo presentadas por este Ministerio”, apunta el recurso de la Fiscalía.

Entre las pruebas de cargo no tenidas en cuenta por el jurado, que resolvió ocho a uno a favor de declarar no culpable al imputado, se encuentran la coartada de Francisco Javier Medina, así como el móvil del delito, que apuntaba al carácter pasional de los asesinatos. Tampoco se tuvo en cuenta el informe pericial que concluye que la vivienda no fue forzada y que el autor de los brutales crímenes, cuyas víctimas recibieron más de 150 puñaladas en total, conocía la distribución del domicilio de los asesinados. También incide la Fiscalía en la prueba realizada con un perro especializado de la Guardia Civil, que encontró restos de sangre humana en el vehículo del enjuiciado utilizado aquel día de abril de 2013. “Este copioso despliegue documental no se traduce en modo alguno en una respuesta clara y motivada del jurado”, apunta la Fiscalía en su recurso, y añade que “pasa de puntillas por estas importantes pruebas de cargo”, concluye.

También la acusación particular ejercida por la familia de Miguel Ángel y su hija y por Marianela Olmedo, esposa y madre de las víctimas y pareja sentimental del absuelto cuando sucedieron los hechos, han presentado este miércoles su correspondiente recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

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