Durante la entrega de galardones del I Certamen Universitario de Cortos sobre Derechos Humanos en CaixaForum se proyectaron los seis cortometrajes finalistas de la Sección Oficial y el clip seleccionado de la Sección Especial. A continuación, el jurado procedió a dar el fallo del certamen. Durante el acto se proyectó “A solo 6 horas”, de Carmen Hernández, un corto documental donde se narra el proyecto quirúrgico que desde 2004 desarrollan un grupo de cirujanos y voluntarios españoles en la región de Turkana, al Norte de Kenia, una de las zonas más pobres del planeta. Carmen Hernández calificó su pieza como “un homenaje a un pueblo, el pueblo Turkano, que vive por alcanzar algún derecho humano. Salud, educación, alimentos… nada de eso está allí asegurado”. Además reivindicó “la importancia de implantar una cultura de la cooperación, de la lucha contra las desigualdades”.

La primera edición estuvo organizada por el Vicerrectorado de Cooperación al Desarrollo, Voluntariado y Relaciones Institucionales de la Universidad Rey Juan Carlos, a través de su Programa URJC de Derechos Humanos. Además contó con la participación del resto de universidades públicas madrileñas y con el apoyo de la coordinadora de la Federación de ONG para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid (Fongdcam) y de la Asociación de Mujeres Cineastas y Medios Audiovisuales (CIMA).

El Certamen contó con dos secciones en las que poder participar. En la oficial se requerían cortos de más de un minuto y de menos de treinta, de género libre y que tuvieran como tema central “el Derecho a la Salud”. En la no oficial, o Sección Especial, se pedía “Tu visión de los Derechos Humanos en 1 minuto”.

El inicio de la ceremonia estuvo a cargo de Alejandro Fernández de las Peñas, responsable de marketing de CaixaForum Madrid, quién dio la bienvenida a los allí presentes y animó a los alumnos de las universidades a seguir haciendo cosas juntos y a seguir intentando cambiar el mundo. A continuación dio paso al vicerrector de Cooperación al Desarrollo, Voluntariado y Relaciones Institucionales de la Universidad Rey Juan Carlos, Ángel Gil de Miguel, quién dirigió la ceremonia de entrega.

Gil de Miguel, contó que quisieron, a través del Programa URJC de Derechos Humanos, hacer este certamen para acercar de una manera más visual y dinámica este tema a la gente. Tras presentar la iniciativa y agradecer al jurado y a los patrocinadores y colaboradores que la habían hecho posible, dio paso a la visualización del primer corto finalista de la tarde “Síntomas” de Jon Viar.

Una vez finalizada la proyección, el autor explicó que el corto no sólo hacía referencia a los síntomas derivados de un hecho traumático, sino también a “los síntomas de una sociedad enferma que normalmente prefiere mirar a otro lado en casos de estos”. El Vicerrector destacó, tras las palabras de Jon, que el corto hacía una clara referencia al tema de la salud mental y quiso poner de relieve que “se estima que para el año 2025 o 2030 los principales problemas de salud que tendrá la población mundial serán problemas de salud mental”.

Era el turno de “Que no te canten canciones” de Daury Fernández, que con música y un tono humorístico, reivindicaba una sanidad pública y en igualdad para todos. “Queríamos hacer algo diferente” contó Fernández, y para ello se inspiraron, él y el guionista, en un corto de Nacho Vigalondo.

El siguiente corto proyectado fue “Limonada”, de Rodrigo Moreno, un simpático y original corto que, parodiando los vídeos tutoriales de Youtube, explicaba cómo elaborar una receta que garantice el derecho a la salud. El autor, tras dar la enhorabuena al resto de finalistas, explicaba que la filosofía del corto era “sembrar la esperanza” y que aunque se ha mejorado en determinados puntos, decía, “aún queda mucho por hacer”.

Seguidamente, Ángel Gil de Miguel presentó a Víctor Sanz, en representación de Campus89-URJC y 24 Frames, que dirigió al público unas palabras antes de la visualización de su corto “El Ejemplo”. En este caso, participaba en la Sección Especial, donde las piezas debían ser de 1 minuto. En sus palabras abogó por los Derechos Humanos, por su no violación y criticó la actuación de los medios de comunicación en el tratamiento de este tema. “El Ejemplo”, una pieza corta pero intensa, trata de reflejar el derecho a la libertad de expresión junto con el de derecho a la información en occidente. Trata de poner frente al espejo una sociedad que presume de ser libre para decir lo que piensa y con información veraz a su alcance para afrontar el reflejo de unos mecanismos que, en realidad, trabajan en contra de esos derechos fundamentales, según contaban en la sinopsis de la pieza presentada a concurso.

Tras la proyección de “El Ejemplo”, el vicerrector mostró su satisfacción diciendo que “me siento tremendamente orgulloso de ver que, sobre todo, gente joven nos hace reflexionar, pensar y nos pone el dedo en la llaga para que no nos olvidemos de muchas cosas”.

Para terminar con la primera parte de la ceremonia, María Rodríguez presentó su corto “Derecho legal, pero ¿Derecho real?”, una obra documental que pretendía concienciar al público del problema que están viviendo los enfermos de Hepatitis C y sus familiares. “Esta es la historia de Antonio que a sus 67 años, en la España del siglo XXI, con una sanidad pública universal, ha tenido que salir a la calle a reclamar su Derecho a la Salud”, contó la autora justo antes de la proyección.

Tras una breve pausa se procedió a la entrega de premios. Un jurado compuesto por el propio Vicerrector, Ángel Gil de Miguel, Matilde Fernández de ACNUR-España, Virginia Yagüe de CIMA, Sonsoles Nieto de la FONGCAM, Ramón Frexes de Janssen y María Tormo de ASISA, fueron los encargados de elegir los ganadores.

Rodrigo Moreno consiguió el tercer puesto, premiado con 500 euros, por “Limonada”. Contento, felicitó al resto de participantes por su buen trabajo y dio las gracias a la organización y muy especialmente a su novia, quien también participó en la realización del corto.

El segundo, de 1.000 euros, recayó en María Rodríguez y su corto “Derecho Legal, pero ¿Derecho real?”. Que volvió a dedicar unas palabras a aquellos afectados por la Hepatitis C y agradeció al jurado y a la organización el premio.

El primer premio, con una dotación de 1.500 euros, fue a parar a la pieza “A sólo 6 horas”, de Carmen Hernández, que recogió el premio muy emocionada y dedicó unas palabras de agradecimiento a todos los colaboradores de Cirugía Turkana y a sus allegados.

Y por último, en la sección no oficial, el clip “El ejemplo” de Víctor Sanz (en representación de Campus89-URJC y 24 Frames) fue seleccionado y premiado con un iPad Air2.

Matilde Fernández fue la encargada de cerrar el acto. Felicitó a todos los finalistas haciéndoles saber que todos merecían ser ganadores. También dio las gracias a la Universidad por la organización de este certamen y destacó que “lo que está haciendo la Universidad poniendo en marcha todo el capítulo de Derechos Humanos es importantísimo y merece la pena apoyarlo”.

El certamen buscaba ser un punto de encuentro entre la universidad española y la sociedad a la que presta servicio. Se trataba de generar de una reflexión crítica sobre lo que se ha conseguido hasta ahora en materia de derechos humanos, y sobre el empeño de una sociedad cada vez más comprometida con un desarrollo más humano y sostenible.

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