Yo diría que la épica, en nuestros días, se construye desde la sencillez de la coherencia en los principios básicos de convivencia y relación con nuestros congéneres y con el medio en el que habitamos.

Este pensamiento inspirado a lo largo y sinuoso de los caminos por los que nos pasa la vida, es inspirador al ver a estos jóvenes de ‘Pedaladas por la Vega’.

Estos caminos que ellos recorren en nombre propio y en el de la tierra que nos acoge, y que ellos se lo reconocen con generosidad y respeto, son la muestra de que en las pequeñas cosas de la vida están las grandes ‘Odiseas’ de cada ser humano.

En el ajetreo diario, en esa tolvanera en la que hemos convertido nuestras existencias más allá de los debates del espacio-tiempo y sus posibles universos, muchos hemos caído en esa tramoya repetitiva que nos hace comportarnos como ‘Penélopes’ anestesiadas, distraídas en urdimbres tejidas y destejidas una y otra vez mientras la realidad nos arrolla en ciclos repetitivos de la historia.

Estos hombres, sin embargo, a lomos de unos sencillos biciclos, olvidándose de todo prejuicio y desoyendo múltiples cantos de sirenas, se han esforzado con naturalidad y generosidad en romper con la inercia, y siguiendo con el símil, en tejer un lienzo intangible pero universalmente comprendido, una malla delicada que habla de los hombres, de su sitio en la tierra y de su descendencia en ella, un tejido que habla de presente y de futuro y que en su trama pone de manifiesto, con una valentía y honestidad a prueba de cualquier rebate, que la decencia con nosotros mismos y con la tierra debe ser el frontispicio de nuestra forma de entender la vida.

Así, con sus ilusiones y su compromiso, a golpe de pedal, el pasado dos de septiembre, un día en el ocaso de este feroz verano, a los pies de Sierra Nevada, en la plaza del Carmen sita entre los dos ríos que bajan de la nieve al trigo, después de cincuenta días y unos tres mil kilómetros, Álvaro, Francisco Javier e Iván (Álvaro Peña Rodríguez, Francisco Javier Peña Rodríguez, Iván González Montes de Oca), llegaron de nuevo a Granada, después de su periplo por las tierras de Andalucía, Extremadura, Portugal, Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, Castilla y León, la Rioja, Castilla-la Mancha y Madrid -junto a ellos tres partió Fran del Castillo que por motivos familiares sabía que cuando llegaran a Galicia habría de volverse para Granada-.

Fueron recibidos, a primera hora de la mañana de este luminoso día que tronaba sobre la Sabika, en el Ayuntamiento de la Ciudad de la Alhambra por su Alcalde D. Francisco Cuenca acompañado de Dña. María de Leyva concejala por el PSOE, Dña. Marta Gutiérrez concejala por Vamos Granada, D. Francisco Puentedura concejal por IU, D. Fernando Egea concejal por el PP, D. Manuel Olivares concejal por C’s, D. Germán González, Delegado provincial de Educación de la Junta de Andalucía, representantes de Salvemos la Vega y VegaEduca, familiares y amigos y números medios de comunicación locales, regionales y nacionales.

El Alcalde, que primero los recibió de forma amigable en la puerta del Consistorio y que departió amigablemente ante los medios con los jóvenes hasta el patio central de la casa consistorial, insistió en trasladarse hasta el Salón de Plenos para llevar a cabo una recepción formal de los ‘Cicloembajadores de la Vega de Granada’, tal y como los reconoció en su alocución. En ésta prosiguió, ya formalmente, con sus muestras de cariño, agradecimiento y reconocimiento por ser unos jóvenes ejemplares y llevar el nombre de Granada vinculado a estos valores por todos esos territorios. Así mismo recordó que esto es una llamada de atención más para seguir trabajando por el desarrollo del PACTO POR LA VEGA.

Después al final de la mañana fueron recibidos, de nuevo, bajo la acepción de ‘Cicloembajadores de la Vega de Granada y de la tierra’, junto a M. Montoya y al que suscribe -miembros de VegaEduca-, por D. José Entrena Ávila, Presidente de la Diputación Provincial de Granada. El Presidente los felicitó por el ejemplo que dan, no solo a la juventud, con este compromiso y su estilo de vida, así mismo, se interesó por las problemáticas de los otros territorios por los que ‘pedaladas por la Vega’ había pasado. Después de casi una hora de charla distendida en la que el Presidente se reiteró en su compromiso, personal e Institucional, con la causa de ‘La Vega’ a la vez que apuntó su continuidad en acciones concretas vinculadas al impulso de los objetivos del ‘PACTO POR LA VEGA’.

Sin duda hay cosas en la vida que te hacen sentir felicidad al saber que eres parte de ellas. Los pasos de mi vida han hecho que en esta etapa haya tenido la suerte de cruzarme con gente como estos sencillos chavales. Unos estudiantes de familias humildes, amantes de la naturaleza, del deporte, de la vida sana, que aspiran a tener un futuro sencillo en la tierra que les vio nacer.

Por todo esto, es necesario contar algo más. Un poco de lo que trasciende en cada uno de los golpes de pedal.

‘Pedaladas por la Vega’ es un grupo de jóvenes comprometidos con su tierra –con la tierra en general-, con su futuro –con su futuro y el futuro de su generación-, con la necesidad de hacer que ambos sean posibles y sostenibles más allá de nuestro eventual camino por el planeta. Son chavales que, habiéndose concienciado en la historia de esta tierra y sus gentes, piensan que el paso –‘la pedalada’- que están dando en el instante presente tiene sentido pensando en el siguiente paso y así sucesivamente. Este grupo de jóvenes, cuyo compromiso surge en el seno de VegaEduca tiene entre sus objetivos, además de lo anteriormente indicado, fomentar la conciencia del deporte como algo que nos haga actuar en el buen uso del planeta, así muestran al mundo que la bicicleta es un gran medio de transporte.

En palabras de Fran Peña “Lo que queremos es que, entre todos, se cree una dinamización de la vega y que en vez de que los jóvenes tengamos que emigrar para encontrar trabajo, podamos beneficiarnos de nuestro territorio. Un territorio agrícola que siempre ha sido nuestro vergel, y que cuenta con productos ecológicos y de proximidad que, además, podrían exportarse”, “en el Congreso, donde hemos sido recibidos por una representación de diputados de Unidos Podemos y PSOE, y hemos manifestado la necesidad, con carácter urgente, de una Ley de Protección de los Territorios Agrarios, especialmente los históricos; así mismo, hemos indicado que, en nuestra opinión, esto es necesario en clave de sostenibilidad medioambiental, de seguridad alimentaria y de motor de empleo y riqueza que a nuestra generación y a las venideras nos dé la oportunidad de definirnos y poder contribuir a construir el mundo que queremos .”

Hay que recordar que ‘Pedaladas por la Vega’ es un proyecto colectivo, humano, cultural, social y tecnológicamente sostenible que pretende desarrollarse por paisajes y tierras de todo el mundo. Álvaro Peña comenta “Queremos recorrer los paisajes de la vida que han permitido secularmente nuestra soberanía alimentaria”. Iván recuerda “Nuestro primer reto, que se llevó a cabo el verano pasado, consistió en un viaje en bicicleta cuyo punto de partida fue la Vega de Granada y el destino la Toscana, debido a la conexión medioambiental de dos territorios que requieren de protección y son reconocidos internacionalmente”, a esto añade Álvaro “Este es nuestro tercer reto, pues el segundo fue ‘Pedaladas por la vida’ acompañando a nuestro amigo Jorge Abarca –enfermo de ELA- en su lucha haciendo la ruta desde Granada a Sanlúcar de Barrameda en cuatro días. Aquí pudimos ver la importancia del Genil en la vida de tantos y tantas andaluces y andaluzas”. Sorprende como de forma tan natural, la solidaridad y el humanismo les corre por las venas a estos chavales de apenas veinte años.

Es un hecho que en la Vega de Granada, como en otros territorios agrícolas históricos, la tierra es agredida por el abandono de su cultivo, por el hormigón y el asfalto, la tierra languidece ante la desidia de unos hombres y la codicia de otros –esta Vega una de las más ricas de Europa, en tan solo 40 años, ha perdido el 40% de su superficie- , y la tierra, que perdura cultivable ante la especulación y la falta de interés por proteger el presente y el futuro del medio que siempre nos dio de comer, va herida de muerte y con ella la oportunidad del trabajo y de un vida digna produciendo, transformando y comerciando con sus frutos. Así vamos perdiendo posibilidades de desarrollo sostenible y fuentes potenciales en clave de seguridad alimentaria. En el caso de la Vega de Granada el paro real, más allá de cualquier especulación con las economías sumergidas, ronda el 30 %, y en el caso de los jóvenes el 50 %.

Los ‘Cicloembajadores de la Vega de Granada’, son la muestra visible y dinámica de que hay motivos por los que merece la pena implicarse en una lucha como esta. ‘Pedaladas por la Vega’, hoy, son la voz de la historia de una tierra, la cabeza de lanza sustentada en la constancia de una lucha que dura décadas.

Yo decía al respecto en el artículo ‘Sin miedo a querer la tierra. El caso de la ‘Vega de Graná’’ -publicado el 11 de mayo pasado en Diario16 ( http://diario16.com/7292-2/ )-:

“La crisis que asola al mundo a costa del invento de infinidad de ‘Baratarias’ y de incautos serviles del dinero, han impedido, desde los poderes que ahorman todos estos inventos, que hasta ahora no se haya planteado en nuestro país –ni en muchos otros- la protección de los espacios de producción agraria como espacios imprescindibles, más que necesarios, para la preservación del Medio Ambiente y de la especie humana. Hemos de entender que la tierra que es cultivable y sus entornos van más allá de meros Espacios Naturales o Bienes de Interés Cultural para la Humanidad, son mucho más que eso, son los instrumentos naturales y sociales que nos hacen tener esperanza en un futuro para nuestros descendientes.

No obstante, más allá de los poderes económicos y sus intereses en los espacios agrarios, variada y diversa es la problemática que se plantea para la recuperación plena de la actividad agropecuaria en lo que queda de estos espacios, controversia entre modernización y tradición, dignificación del trabajo agrícola y ganadero, formación adecuada para la producción, gestión, comercialización, o, apoyo y protección desde las administraciones públicas de todas las actividades relacionadas con el medio rural, son sin duda retos a superar para alcanzar el objetivo antes indicado.

Y, como diría el poeta, ‘ante el grito desesperado en los ecos del cauce de ríos, acequias y regueras, en las lágrimas de la nieve y en el gesto triste de los limos en las brumas que huyen a las choperas, hay una brisa que recorre el alma de hombres y mujeres nobles que alzan la vista y levantan la voz’.”

Y, por ello, más allá de la visión romántica que estos jóvenes puedan suscitar están los principios que sustentan una lucha muy real y nada ceremoniosa. Para entender esto, es de justicia hacer un poco de historia y recordar que, más allá del derrotismo, hace más de 30 años se manifestó la lucha desde las gentes que se revelaban ante un panorama desolador en el abandono de la tierra y la invasión de urbanizaciones y carreteras. Allí, en ese tiempo y en esa lucha, nació la Plataforma Salvemos la Vega con Paco Cáceres, Concha López, Miguel Vilchez, Antonio Hurtado ‘El niñillo’, Manolo Cala, Juan Raya, Pepe Castillo,… y muchos otros y otras, junto con organizaciones de agricultores y ecologistas.

Con el tiempo la constancia suele tener frutos, y, aproximadamente, hace una década nació VegaEduca de la mano de un grupo de profesores del IES HLanz -Hermenegildo Lanz- de Granada, de este modo, Javier Alonso, Manuel Montoya y Raimundo Fornieles –entre otros y otras- impulsaron en el seno de la ‘Plataforma’ una iniciativa de concienciación en los centros escolares de la Vega de Granada, -hoy somos más de cien centros educativos de la provincia de Granada, más de mil profesores y profesoras implicados, y contamos con la participación de casi cien mil alumnos y sus familias en las diversas actividades a lo largo del año-. Así mismo, VegaEduca –y, por ende, ‘La Plataforma’- ha concitado en torno a la causa de ‘la Vega’ al mundo de la Cultura de la provincia, buena muestra de ello es la implicación del cantante Miguel Ríos y del poeta Luis García Montero, la lista de artistas, profesores de universidad, escritores,…, sería interminable. VegaEduca con el compromiso de todos estos apoyos y con la fuerza de la razón de su lado ha sido el espacio común donde han surgido estas ‘Pedaladas por la Vega’ o iniciativas como las ‘ecomarchas’, las ‘ciclorutas escolares’, ‘Jornadas formativas y de concienciación’, la ‘Ecomarathon Vega de Granada-Ruta LORCA’, los Festivales ‘Viva la Vega’ o las ‘Jornadas InterVegas’ –estas últimas reúnen anualmente, desde el año pasado- a representantes de territorios de todas las Comunidades Autónomas del Estado en situaciones similares a la de la Vega de Granada-.

Todo esto ha conseguido extender la concienciación y la lucha por esta causa más allá de las fronteras de la sinrazón; prueba de ello es la implicación de las administraciones a través del ‘PACTO POR LA VEGA DE GRANADA’. Este Pacto propuesto por la Plataforma Salvemos la Vega y VegaEduca fue suscrito por todos los partidos políticos con representaciones parlamentarias, por las organizaciones sindicales de clase y por las organizaciones agrarias de carácter nacional, y se han adherido, entre otros, la Universidad de Granada, el Centro UNESCO Andalucía y casi la totalidad de los ayuntamientos que configuran el territorio. Este Pacto es el punto de apoyo donde se han de sustentar los cambios para hacer de lo que queda de la Vega de Granada ese espacio de producción agrícola que pueda albergar otras actividades complementarias y no agresivas con su sostenibilidad.

Javier Alonso, coordinador de VegaEduca, que acompañó a los jóvenes de ‘Pedaladas por la Vega’ en la recepción del Congreso de los Diputados, en el encuentro resaltó que “El pasado otoño, en Granada, nació el ‘Pacto Estatal por la Soberanía Alimentaria, la Educación Ambiental y la Sostenibilidad del Territorio, Estrategia 2015-2031’, una iniciativa que cuenta con el respaldo de más de 200 organizaciones civiles y administrativas de todo el país. Los objetivos de dicho pacto están orientados a crear una estrategia de futuro para establecer mecanismos de protección de los territorios que han sido históricamente agrarios y que ahora se encuentran amenazados por múltiples causas. Desde ‘Salvemos la Vega-VegaEduca’ y la ‘Federación Intervegas’ reivindicamos la importancia del medio ambiente como fuente de riqueza y de empleo, especialmente para los jóvenes, por ello exigimos una normativa a nivel estatal que preserve los Territorios Agrarios, especialmente los históricos, para la producción agraria y la seguridad alimentaria”. Tras el encuentro en el Congreso de los Diputados, Javier ha manifestado que el compromiso de los diputados asistentes –hablando en su nombre y en el de sus grupos-, se forme o no gobierno, es el de sentarse a hablar de este asunto en un plazo no superior a un mes.

A la llegada de los chavales al ayuntamiento de Granada, Juan Raya, coordinador de la Plataforma Salvemos la Vega, de forma emocionada manifestaba “Cada una de las pedaladas que han dado estos chavales increíbles, son pedaladas verdes de esperanza por la tierra ignorada y maltratada, son pedaladas de entusiasmo llenas de valores humanos y fuerza por salvar la tierra y su historia frente a los que la desprecian en virtud de una riqueza y un poder personal y efímero. Vuestra fuerza y entusiasmo son la rueda buena a seguir en la ruta que nos hemos marcado.”

Igualmente son significativas las palabras sencillas de un hombre como Manuel Montoya, profesor de estos chavales en el ‘HLanz’, “Cuando ves a chavales como éstos, haciendo cosas como éstas, sabes que algo has hecho bien en el tiempo que has compartido con ellos en las aulas o los talleres”.

Para concluir, decir que esta crónica es solo el reflejo de una breve parada en los retos de estos ‘audaces incansables’ forjados a golpe de pedal. Su concienciación es como la vida, dinámica, imparable. Así lo expresaba Fran Peña ante el Presidente de la Diputación de Granada –D. José Entrena Ávila- mientras sus dos compañeros -Álvaro e Iván- le echan los brazos por los hombros, “Porque la Vega es Vida, porque la tierra es Vida, nosotros seguimos luchando con fuerza día a día, cada vez más despiertos y acompañados. Pedalear por la Vega supone dar pedales por la Vida, dar pedales por proteger los suelos fértiles de especial valor agrícola de nuestra península ibérica, dar pedales por defender la soberanía alimentaria y su biodiversidad, dar pedales por otra forma de vida más sana y saludable. Nosotros desde el camino, sobre nuestras bicicletas, frente a la ceguera y el destrozo de los territorios más fértiles, damos nuestra réplica en estas pedaladas por la Vida que nos permiten albergar la esperanza de habitar el común y un futuro posible.”

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