Toda la semana pasada y, sobre todo, el fin de semana hemos asistido, entre la incredulidad y el espanto, al espectáculo dantesco que han dado los socialistas. Nadie, ni los que estaban en el meollo de la cuestión, ni los sesudos analistas políticos, ni los tertulianos dedicados a estos menesteres en exclusiva daban crédito. Pero ni quienes fuimos críticos con Sánchez podemos estar de acuerdo en el método empleado contra él, rastrero y vil, como poco. Tampoco con la forma de reconducir, por Sánchez y los suyos, el extraño comité intentando una votación con las urnas escondidas tras una mampara. Bochornoso.

El Partido Socialista ha tenido Comités y Congresos complicados, conflictivos, se dice intentando minimizar el desastre, y es cierto, pero esto ha sido de mucha más envergadura. Los militantes, pero también quienes han sido votantes fieles tantos años y aún seguían confiando en ese Partido han de sentirse profundamente apesadumbrados, desorientados, desalentados, algunos, incluso, los que creyeron en la dignidad de la izquierda, tristes. ¡Menuda dosis de realidad!

Esto no se cose así como así. El verbo, que se ha hecho célebre, lo conjugó la que se puso al frente del desgarro y ha estado metida hasta el fondo en el asunto cosiendo, eso sí de cualquier manera, el frente común contra Sánchez. Pero Susana no se ha dado cuenta de que ahora no se sabe coser, menos aún zurcir. Porque éste es un roto de dimensiones considerables, que requiere un buen zurcido. Y quien ha mandado a hacer el ridículo a esa subalterna, – la que acudió a Ferraz al grito de “ El poder lo tengo yo”, que sonaba “el Partido soy yo” pero con un acento muy diferente al que debió de utilizar el Rey Sol, que ese sí sabía de absolutismo- en lugar de mandarla a un curso acelerado de costura, mal puede estar al frente de nada.

¿Cómo se cose esto, Susana? ¿Lo sabes tú? Aquí se necesita a los viejos artesanos de la costura. Los que cogían un agujero en el codo por el que podía pasar un puño cerrado y con una infinita paciencia, mano firme y muy buena vista iban pasando la aguja despacio haciendo una trama de hilos y uniéndolos con delicadeza, nunca una puntada más larga que la otra, hasta dejar invisible el agujero. Algo de mucha precisión. Una cosa difícil hoy porque cuando algo se rompe se suele tirar o, como mucho, se le mete encima del roto un trozo de tela pegado a golpe de calor con una plancha.

Vi, entre las muchas imágenes que circularon el sábado, una de Eduardo Madina y José Borrell en la que, un poco desde lo alto, se les veía, a través de una reja, hablando y paseando en el patio interior de la sede de Ferraz el día de Autos. Por un momento se me antojó el patio de una prisión, ellos dos allí encerrados sin poder dar más de media docena de pasos. Pensé luego que si Madina, cuyo discurso era alentador hace un tiempo, se arrima a Borrel en lugar de a Susana, igual podría empezarse a mover algo y el socialismo no se iría al garete. Pero, de momento, no se ven trazas de nada. Borrell ha sido de lo poco digno que ha habido estos días. En su sitio, independiente y libre, sin avasallar, sin ser vasallo. Madina ha empezado dando tumbos, ojalá este acercamiento entre rejas le haga dar un giro en la dirección adecuada.

La cuestión es que no dejen que Susana Diaz les dé clases de costura: ha dado muestras ya de que no sabe coser, mucho menos zurcir con la delicadeza que exige la situación.

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Soy Doctora en Derecho, Abogada en ejercicio y profesora de Derecho Constitucional en la UNED de Barbastro. Hace poco leí unos pensamientos hermosos sobre la necesidad de escribir, que me impresionaron, acaso, porque me veía reflejada en ellos. Escribir ha sido para mí algo necesario, desde siempre, algo que he hecho siempre aunque me dedicara a otro oficio o tuviera otras ocupaciones. Mejor o peor, con más dedicación o menos, en los mejores momentos de mi vida y en los peores, siempre he escrito. Creo en el valor de la palabra escrita, en su fuerza y en su belleza, hasta el punto de que me altero cuando alguien la maltrata o la utiliza sin tino o sin delicadeza. Y la palabra es, también, un arma valiosa y dura, como dijo el poeta, por eso y porque no puedo olvidar que soy, como todos, un animal político, necesito también usarla para bramar contra el orden establecido que nos aplasta y nos oprime de muchos modos y contra el que nada más tenemos los ciudadanos corrientes. De lo que he escrito, algo ha sido publicado. En poesía: en la colección Voces Nuevas, VIII selección de poetisas, Editorial Torremozas, Madrid 1991; en la obra “Trayecto Contiguo (última poesía)”, Editorial Betania, colección Antologías 1993; inédito “Donde crecen las amapolas”. Y tengo pendientes de publicar, ya en prensa, una colección de cuentos para niños titulada “Cuentos para soñar” He sido y soy colaboradora en prensa: artículos de opinión y sección de Crítica Literaria en “Franja Digital” y colaboradora habitual de la sección “Al levantar la vista” y Extraordinarios del Semanario “El Cruzado Aragonés”. Y ya, por mi profesión, he publicado en Ensayo: “Reflexiones en torno a la previsión Constitucional de los Estados Excepcionales” en la Revista “Annales” de la UNED, Barbastro, tomo V 1988; mi tesis doctoral:“ La tutela del Rey menor en la Constitución de 1978” en la colección Aula Abierta, UNED Ediciones, Madrid 2000; “La cuestión de la incompatibilidad del tutor del Rey menor con cualquier otro ´cargo o representación política´ “ en Anuario de la UNED, Barbastro 1995-2000; “ La ruptura de la pareja de hecho: aspectos procesales”, en Actas de los Vigésimos encuentros del Foro de Derecho Aragonés 2012, Edición el Justicia de Aragón, Zaragoza 2012; en prensa “Secreto de las comunicaciones y correo electrónico”.

1 Comentario

  1. Quienes han tomado el poder con esta deliberada -que no acertada estrategia conspirativa-, propia de los golpes de estado, no les seduce en modo alguno la democracia interna, por eso, pretenden ignorar a la militancia, tienen al igual que le ocurre a las estructuras de poder en la UE, y otras, alergia a la participación y el protagonismo de los ciudadanos. Más allá de lo bochornoso del espectáculo que han ocasionado los llamados críticos, los que subyace en toda su crudeza, es una posición ideológica que apuesta claramente por el colaboracionismo servil hacia el ultra liberalismo. Le han hecho la cama en resumen a la derecha, han hecho estallar por los aires al partido socialista, y lo que es aún mucho más grave: Han traicionado abiertamente cualquier esperanza de regeneración y de cambio para este País. Los Españoles y quienes hemos sido en algún momento sus votantes no lo vamos a olvidar jamás. No se puede describir con más concisión y brillantez el retrato de lo que está ocurriendo en el PSOE, y del papel lamentable que ha jugado Susana Díaz en el desencadenamiento de esta ruptura de facto del PSOE, ¡Felicitaciones, OTTO!.

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