El Gobierno paga una parte de la extra de las pensiones con el crédito de 6.000 millones que pidió el pasado julio y otra parte con el Fondo de Reserva, según Mariana Estévez de el diario.es

Desde máximos de cierre de 2011 (66.815 millones), la “hucha” ha caído a los 8.095 millones de este diciembre de 2017, casi un 90%

Va extendiéndose la idea de crear un impuesto específico o usar los existentes para afrontar el pago de pensiones más allá de las cotizaciones.

El tramo más alto de los salarios por los que no se cotiza aportaría hasta 8.626 millones a la Seguridad Social.

Los expertos de Fedea calculan que los pensionistas de hoy perderán un 25% de su poder adquisitivo.

El Ministerio de Empleo ha informado que las pensiones de diciembre (las ordinarias más la paga extra) ascienden a 17.470 millones de euros. Para afrontar su pago podrían haber utilizado sólo las cotizaciones y el Fondo de Reserva, pero hubiera supuesto prácticamente su desaparición, y esta es una noticia que parece querer evitarse. Así que, como estaba previsto desde el pasado junio, se ha utilizado lo que quedaba del préstamo que el Estado concedió al sistema, tanto para hacer frente a la paga de verano como a la de Navidad.

Atendiendo a las mismas fuentes, tomadas de la Pirenaica Digital, de este modo, la Tesorería General de la Seguridad Social ha dispuesto de 3.586 millones de euros del Fondo de Reserva (conocido como “la hucha de las pensiones”) y ha agotado los 4.206 millones del préstamo que quedaban. El resto (9.608 millones, es decir, la mayoría) se han pagado a través de cotizaciones, un 25% más que lo que se pudo afrontar el año pasado por esta vía.

Tras la nueva disposición, el Fondo de Reserva alcanza un importe de 8.095 millones de euros a 1 de diciembre, el 0,73% del PIB. Es la cifra más baja desde 2002. Cuando Mariano Rajoy llegó al Gobierno en diciembre de 2011, el fondo de reserva estaba en su tope máximo, 66.815 millones. Esto quiere decir que este instrumento creado en el 2000 con el objetivo de constituir reservas que permitieran atenuar los efectos de los ciclos económicos bajos ha menguado desde la llegada del PP al poder un 87,88%.
Fuente: Ministerio de Empleo y Seguridad Social

Y mientras arrecian las ofertas de planes de pensiones privados conforme se ha acercado el final del año, el debate sobre la sostenibilidad de estas prestaciones está abierto en el Pacto de Toledo, que es precisamente donde se creó la hucha de las pensiones. El principal eje es el de las fuentes de financiación, es decir, si algunas prestaciones deben sufragarse mediante impuestos o basta mantener las cotizaciones de los trabajadores activos como vía para pagar las pensiones, como hasta ahora.

Sin ningún tipo de consideración el portavoz del PP en la comisión parlamentaria, Gerardo Camps, declaró:

“Si las cotizaciones no son suficientes por el aumento de los pensionistas y la estructura demográfica, hay que completar los ingresos y se puede hacer vía impuestos. Se puede, por ejemplo, destinar parte de los ingresos impositivos que tiene el país, o también crear un impuesto propio como se hizo en Francia”.

Así mismo, es significativo que el PP se muestre ahora favorable a esta opción, que el Gobierno rechazaba de plano cuando la propuso el PSOE en 2016. Los socialistas se mantienen también en esta idea de sufragar las pensiones por la vía fiscal. Los pensionistas proponen que se financien con los Presupuestos Generales del Estado.

Por su parte, Unidos Podemos registró este verano una iniciativa parlamentaria con la que pretendían abrir el debate sobre si las pensiones se deben poder sufragar con una figura tributaria finalista o con un conjunto de figuras tributarias. Como opciones sugerían modificar el Impuesto de Sociedades, potenciar los Impuestos sobre las rentas del capital financiero, la creación de impuestos finalistas, por aumento demográfico, o contribución de solidaridad, o un IVA social.

En la actualidad en España la ley regula la base mínima y la máxima por las que se cotiza. Para este año, la base mínima es de 825 euros al mes para una jornada completa. La máxima se sitúa en 3.751 euros mensuales. Esto quiere decir que los salarios más altos no cotizan a la Seguridad Social por encima de esa cantidad: alguien que cobre 4.000 euros al mes cotiza por los primeros 3.751 euros pero no por los 249 euros siguientes.

Por ello, otra de las propuestas sobre la mesa es la de destopar las bases máximas de cotización, una medida que podría suponer una inyección de más de 8.626 millones anuales para la Seguridad Social, según estima en un informe CCOO, que defiende la propuesta como forma de apoyar la sostenibilidad del sistema.

Por otro lado, se ha producido una pérdida de poder adquisitivo de los pensionistas: las pensiones del presente continúan perdiendo poder adquisitivo. Una persona que se jubilara en 2015 con una pensión de 16.000 euros anuales perderá en los próximos 20 años el 25% de su poder adquisitivo, hasta una prestación de algo menos de 12.000 euros, según la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea).

Segun un estudio sobre la salud financiera del sistema público de pensiones advierte de que el principal riesgo para el sistema en las próximas décadas es que las pensiones sufran una pérdida “significativa” de poder de compra una vez concedidas. Dicen, eso sí, que volver a ligarlas al IPC no es una solución viable. En 2018 subirán un 0,25%, según el informe presupuestario enviado por el Gobierno a Bruselas, lo que supone un aumento no superior a los dos euros para la mayoría de pensionistas, vamos una miseria que será comida por los impuestos que pretenden aplicar.

 

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Licenciado en Geografía e Historia (Sección Geografía) por la Universidad de Zaragoza. Agregado y Catedrático de Bachillerato. Desde 1982 imparte docencia como Profesor Tutor de Geografía en la Licenciatura y Grado de Historia, y en la Diplomatura de Turismo en el Centro Regional de Cartagena. Profesor Tutor telemático de Geografía en las mismas carreras. Sus líneas de investigación son Climatología, Medio Ambiente y Tercer Mundo. Entre sus libros figuran: "La estadística y las Representaciones gráficas aplicadas a la Geografía", "La Comarca del Campo de Cartagena. Dependencia climática y Biodiversidad. Retos y Realidades", "El Planeta tierra en peligro (Calentamiento Global, Cambio Climático, Soluciones)". Colaborador de revistas científicas de Geografía en Universidades españolas y en el Instituto Geográfico Vasco, en las que constan algunos artículos como: “La región geográfica”; “Las temperaturas del Campo de Cartagena 1940-1980”; “Aspectos de la Degradación del Medio Ambiente: su influencia en el clima”; “Aproximación al estudio de las corrientes oceánicas y su influencia en el clima. El fenómeno de la corriente de El Niño”; “Aproximación al estudio del Subdesarrollo, Globalización, pobreza y hambre en el mundo”; “Consideraciones en torno al impacto medioambiental de las Fuentes de Energía”; “El arte de conocer el tiempo”; “Precipitación, aridez, sequía y desertificación de la Comarca del Campo de Cartagena”. Ponente y coordinador de varios cursos organizados por el Centro Regional de la UNED de Cartagena. Ponente en el II Congreso sobre Etnoarqueología del Agua en el Campo de Cartagena con el artículo “Precipitaciones, sequía y agua del trasvase en el Campo de Cartagena”. Perteneció como miembro electo al Claustro del Centro Regional de la UNED en Cartagena. Dedicado a la docencia y a la investigación geográfica.

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