En el último amistoso previo a este Eurobásket femenino, la selección gala ganó a nuestras chicas en un partido muy apretado. Eso no quiere decir nada. Lo de hoy era otra cosa. Una final. A la que han llegado, sin duda, los dos mejores combinados del continente. Y mundial,  porque no hay que olvidar que España es la segunda solo por detrás de Estados Unidos.

Y las de Mondelo tuvieron, como casi siempre en este torneo, a Alba Torrens. Tan rápida como acertada en el tiro, que nos permitió ponernos con cinco puntos de ventaja, (15-10), a cuatro minutos del final del primer cuarto. Que no dejaba de estar muy igualado, porque a las galas, estaba claro, no había que dejarles un metro de ventaja.

Con (21-18) se inició el segundo cuarto donde si España seguía haciendo igual las cosas, especialmente en los triples, podíamos ser más que optimistas. Que nos fuéramos de ocho puntos era una buena vitamina. A Torrens se la unieron otras compañeras, como Cruz, Xargay o Sancho. Las nuestras jugaban como lo saben hacer, Francia, en esos momentos, no. Y todo porque la defensa española fue excelsa.

España se convirtió en un vendaval, (32-20) en momentos donde la superioridad hispana quedaba clara. Pero esto no iba a ser un camino de rosas. Las galas saben jugar y contaban con experiencia para salir de los malos momentos. Como los que estaban pasando. Y eso que no se podían quejar del arbitraje.

Pero lo importante es que comenzamos los dos segundos cuartos con nueve puntos de ventaja, (39-30). Algo que, probablemente, Mondelo no hubiera imaginado ni en sus mejores sueños. Gracias a la “efectividad” de La 1, el descanso pasó de los veinte minutos. Pero no hablemos de eso. Lo que importaba era el partido.

Donde llegamos a los once puntos de ventaja. Porque Alba Torrens seguía lanzada  y llegamos a los dieciséis. Puntos, de ventaja. Las pupilas de madame Garnier no veían por dónde les venían los golpes. La realidad, por todas partes. Menos por uno, los árbitros.

Muchos minutos por jugar pero era evidente qué equipo dominaba.  Defensa, rebotes, tiros. Todo a favor de nuestra selección. (56-40) para afrontar los últimos diez minutos. Solo una debacle, un milagro, podía evitar llevarnos el oro en este Europeo.

Se necesitaba más cabeza que corazón. O sea, lo que hasta ese momento habíamos hecho. Y así hasta el final. No lo podían hacer mejor nuestras chicas. Ya no era un partido, era un baño. Que España podía vencer no era un sueño, pero con tanta facilidad pues casi que sí. Francia fue una marioneta, incapaz de reaccionar. No es que hubiera minutos basura, es que las de Mondelo, que gran actor ha perdido Almodóvar pero que gran seleccionador tenemos, seguían demostrando una calidad y una superioridad aplastante.  (71-55) España lo borda para ganar el Eurobásket  femenino  con una Alba Torrens magnífica.

 

 

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