Dice un estudio de una conocida consultora tecnológica que cada ciudadano dedica al día más de dos horas y media a sus redes sociales, es decir, 150 minutos deslizando el dedo por la pantalla del smartphone para ir consumiendo titulares que configuran nuestra opinión.

Vivimos instalados en la sociedad de la inmediatez, del “Me gusta” y de los pensamientos en 140 caracteres. Ya no hay momento para la reflexión, lo que importa es opinar y si es para criticar algo mejor aun. Hemos convertido las redes sociales en la barra del bar de antaño, donde las opiniones de unos contra otros se solventaban a gritos, sin embargo, hoy tan sólo es necesario elevar el tono de la conversación en el espacio virtual de la vida para sellar nuestras verdades absolutas.

Es difícil entender que algunas personas confundan el opinar, con el imponer una idea. Leí una artículo hace algunos años donde se hablaba de la diferencia entre una negociación empresarial en Japón y otra en España. Mientras aquí cada uno defiende su idea hasta la extenuación y el éxito radica en hacer hincar la rodilla a los adversarios, los empresarios nipones aportaban sus ideas a la mesa y entre todas ellas se construía un nuevo planteamiento fruto de las aportaciones de todos y todas.

Pero estamos en un momento que esta mal visto pensar, reflexionar, debatir e incluso dialogar para llegar a acuerdos sin que ello suponga romper las raíces del “purismo” más ortodoxo. Hace unos días mientras hablaba con un periodista sobre el momento en el que nos encontramos en el PSOE, este reducía y calificaba a un grupo de compañeros como “socialistas de laboratorio” simplemente por intentar explicar, desde el estudio y la reflexión, la situación que estábamos viviendo.Parece ser que todo el mundo tienen una idea clara de que nos pasa y lo mejor es que todos llevan dentro un pequeño líder socialdemócrata que tiene la solución a nuestros problemas.

Desde hace un tiempo hemos dejado que todos impongan sus ideas sobre los motivos que nos han llevado a esta situación, no digo que este mal que la gente opine, al contrario, lo que me parece un despropósito es que hayamos aceptado como válidas todas las opiniones que se han ido vertiendo sobre nosotros, un claro signo de nuestro débil liderazgo.

Hemos aceptado todas las teorías que se han ido elucubrando, desde que la socialdemocracia ha perdido su validez y ya esta obsoleta, hasta que nuestros dirigentes son incapaces de plantear un proyecto serio, y que simplemente están dedicados a sus luchas internas por mantenerse en el poder. En esta deriva, hasta hemos aceptado, para sumarnos a la moda del momento, que nuestros principios de democracia representativa ya no sirven y que la democracia directa es la única solución a todos los problemas. Sin embargo, seguimos debatiendo hacia fuera lo que deberíamos haber construido desde dentro como un partido abierto y transparente a la realidad en la que esta inmerso y no, vulnerable a los ataques de los que siempre han deseado que no existiéramos.

El último tatami que nos han preparado es una particular versión de “Los juegos del hambre” donde la elección del nuevo, o nueva, Secretario General ha de ser un espectáculo de lucha intestina donde uno gana y todos los demás pierden. Sin duda alguna esto rompe con el ADN de un partido que en sus más de 140 años ha tenido como ideal primogénito la solidaridad entre todas las personas. No podemos reducirlo todo a quien será el próximo Secretario General del PSOE, este no es el camino.

Perdónenme pero no es el momento para grandes discursos y perfectas puesta en escena, ni estamos para actos cargados de atrezzo y simbolismos, el futuro del PSOE hoy no se construye desde un atril. Tenemos un problema de credibilidad, de decir y hacer, pero esto solo se puede corregir desde nuestra acción día a día, un trabajo que hoy están liderando desde las instituciones que gobernamos miles de socialistas que no han perdido la ilusión de construir una sociedad igualitaria.

El nuevo PSOE ha de tener: un proyecto socialdemócrata global que tenga como principio de acción la igualdad de oportunidades para una sociedad inclusiva; un equipo interdisciplinar comprometido con la libertad; y un liderazgo capaz de crear círculos virtuosos que lleven a que la solidaridad promueva un desarrollo sostenible con justicia social en todos los lugares.

En la sociedad del microrrelato, en tan sólo 50 palabras se puede definir un nuevo modelo de partido, sin embargo esta formulación no tendrá ningún valor hasta que seamos capaces de poner en marcha aquello que decimos. La sociedad espera de nosotros acciones inequívocas de aquello que defendemos y somos.

Transformemos los 140 caracteres virtuales en acciones reales que permitan definir una sociedad donde el PSOE se convierta en un instrumento de la ciudadanía para una sociedad inclusiva y justa.

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Nací el 12 de septiembre de 1971. Licenciado en Pedagogía. Máster Universitario en Innovación e Investigación educativa. Experto Universitario en estadísticas e indicadores educativos. Doctorando en Educación. Secretario de Organización del PSOE-Elche del 2000-2004. Portavoz de la ejecutiva local de 2004-2008. Secretario Organización Provincial de 2008-2011. Secretario Nacional del movilización del PSPV 2011-2015. Actualmente vocal de la Ejecutiva Nacional. Concejal de Elche entre los años 2003 y 2011: Vía pública, Parques y Jardines, Mantenimiento, Movilidad Urbana, Aperturas, Mantenimiento, Calidad Urbana, Empleo y promoción económica, Deportes. Diputado Nacional de la X Legislatura por la provincia de Alicante, labor que desempeñe hasta el 8 de Julio de 2015. Actualmente he sido nombrado Director General de Cooperación y Solidaridad de la Generalitat Valenciana, una nueva responsabilidad y un nuevo reto que asumo con ilusión y muchas ganas de construir un modelo de cooperación valenciana que sea un orgullo y ejemplo de política de lucha por la justicia social

1 Comentario

  1. Aceptar que la socialdemocracia està caduca en un gran paso.Ahora toca volver al socialismo,pero eso ya lo veo inposible.Podemos os ha comido el terreno y ha destapado todas vuestras mentiras.Lo mejor que podeis hacer es tener dignidad y ser parte de pleno derecho del PP y Ciudadanos.¿Os creeis que podeis seguir engañando a la gente?

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