La competencia entre bancos españoles es bastante fuerte. Las entidades están constantemente buscando nuevas formas para llamar la atención de nuevos clientes que quieran mudar sus ahorros a una de sus cuentas. Sin embargo, por razones de desconocimiento o por pereza a la hora de cambiar, muchos clientes prefieren ser fieles a su banco.

Pero lo cierto es que existen muchas situaciones en las que realmente sería conveniente cambiar de entidad, sobre todo, porque esta acción podría suponer un ahorro considerable a fin de mes. Desde el comparador de productos financieros HelpMyCash.com aseguran que el proceso de trasladarse de banco es más fácil de lo que parece en la mayoría de los casos y, además, recogen cinco motivos claros y bastante habituales que harán que nos planteemos un cambio de entidad.

  1. Pagar comisiones por la cuenta

Cada vez más bancos están comercializando cuentas sin comisiones, por lo que si aún estamos pagando costes por una cuenta corriente sin obtener nada a cambio que lo compense, es un buen motivo para cambiar de entidad.

La forma más fácil para encontrar alguna de estas cuentas sin comisiones es fijándose en la banca online, que desde hace años se ha centrado en productos totalmente gratuitos. No obstante, en la banca tradicional ahora también podemos encontrar cuentas con estas condiciones. Eso sí, normalmente, se trata de cuentas que hay que gestionar por Internet, sin hacer uso de las oficinas.

  1. Tener la nómina en el banco y no conseguir ventajas extra

Domiciliar la nómina en un banco es sinónimo de conseguir ventajas en la mayoría de los casos. Y no nos referimos a ventajas como la ausencia de comisiones, sino de premios mucho más atractivos. De no ser así, podríamos plantearnos trasladarla a otra entidad.

Con el simple hecho de tener nuestro sueldo domiciliado, podemos acceder a rentabilidades del 5 % (con la Cuenta Nómina de Bankinter), regalos como un televisor, como el que podemos conseguir en imaginBank, por ejemplo, o dinero en efectivo, como los 100 euros que dan en Openbank o 200 en Abanca.

  1. Hipotecarse es más caro que en otros bancos

Si estamos interesados en pedir financiación para adquirir una vivienda, debemos fijarnos en el precio y las condiciones de las hipotecas de nuestra entidad y comparar con los de la competencia. Si en nuestro banco es mucho más caro, sería un buen motivo para abrir la hipoteca en otra entidad.

Por otro lado, si ya tenemos contratada una hipoteca y detectamos que su coste es superior a lo que pagaríamos con lo que ofrecen otros bancos, podríamos cambiar la hipoteca de banco y empezar a pagar unas cuotas mensuales mucho más bajas.

  1. No disfrutar de tarjetas gratuitas

La mayoría de las entidades conceden tarjetas asociadas a las cuentas que no tienen coste, sobre todo, a los clientes que tienen domiciliada su nómina. Si aún estamos pagando comisiones por las tarjetas de crédito o de débito, es una buena oportunidad para decirle adiós al banco y buscar uno que nos las proporcione sin coste.

  1. Aún no ha dado el salto al mundo digital

La sociedad está cada vez más digitalizada y los bancos deberían adaptarse a las nuevas formas de relacionarse. Si nuestra entidad aun requiere nuestra presencia en las oficinas, pero nosotros somos de los que preferimos gestionarlo todo desde el smartphone, quizás ha llegado la hora de plantearse un cambio. La atención al cliente también es uno de los puntos fundamentales para decidir si un banco está a nuestra altura.

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