Con todos mis respetos para dos futbolistas que hicieron historia como Sanchís y Rivilla y que han fallecido recientemente, las casualidades de la vida, en este caso malas, llevaron este España-Costa Rica a Málaga el día en que nos dejó un malagueño ilustre, al que conocía mucho pero de quien no puedo asegurar que le gustara este deporte.

El gran Chiquito de la Calzada, hasta siempre maestro, de quien tengo el honor de decir que fue mi amigo, como su querida Pepita. Que pasó alguna fiesta de cumpleaños en mi casa y que asistió a mi boda allá por el 13 de octubre del 2000.  La distancia física y profesional nos hizo perder el contacto los últimos años pero no el cariño. Para él fue también el minuto de silencio.

Pero vayamos al partido. Que comenzaba como parecía estar escrito en el guion. Con la Roja “al ataquer”. Premiado ese acoso de forma muy temprana porque ya a los cinco minutos íbamos por delante gracias a un gol de Jordi Alba.

Todo porque Costa Rica, que estará en el Mundial y hasta puede ser rival, ofrecía una defensa que “era más lenta que una pelea de caracoles”  No pudiendo decirse de ninguno de los ticos que fueran “cobárder”

Simplemente que salieron a La Rosaleda, “te da cuén”, conscientes de su inferioridad. No favoreciéndoles que Lopetegui se tomara el amistoso muy en serio. Con un once sin muchas concesiones. El debut de Kepa, curioso que en los prolegómenos el único que no se acercara a él fuera De Gea, y la presencia de Odriozola que, ojo, si Carvajal no llega bien al Mundial, es toda una garantía en el lateral derecho.

El técnico visitante se estaba preguntando “cómor” era posible que Morata ampliara la ventaja en un fallo del portero visitante que hizo más bueno al ausente Keylor Navas.

Era la noche del “grijandemore”  Isco  que jugaba en casa. Y se notaba. El malacitano no quiso que pasara la ocasión y dejó algunas de sus señas de identidad. Aunque en el primer tiempo el que más destacó, y no solo por la novedad, fue Odriozola, un estilete por la banda.

Ya en el vestuario, el seleccionador de Costa Rica ni siquiera tuvo oportunidad de buscar un “pecador” entre sus hombres. Porque simplemente su equipo es inferior y “estaba más nervioso que Marco en Sorpresa, sorpresa”

En la continuación, “a can de mor”, pues más de lo mismo. La Roja parecía un “torpedo” aunque seguro que en Rusia los rivales le exigirán, “por la gloria de mi madre” mucho más de lo que esta noche de sábado.

Llegó un carrusel de cambios en los nuestros aunque eso no quitaba para que el juego se mantuviera igual. “Siete caballoh vienen de Bonaaansa” Y es que, como han hecho otras selecciones ya clasificadas  podía haberse buscado a un rival de mayor nivel, que nos causara un mayor esfuerzo “diodenual”

Silva lograba el tercero y pocos minutos después el  cuarto en el momento en que los ticos  ya estaban convencidos que este partido “era más peligroso que un tiroteo en un ascensor”

El canario, cada vez con más galones,  se convirtió en el “condemor”  del encuentro. Ya digo, demasiado sencillo cuando estamos pensando en preparar todo un Mundial. Así las cosas, solo quedaba esperar al final. Teniendo tiempo Luis Alberto minutos para debutar y que Iniesta marcara el quinto. La Roja dijo muy pronto “hasta luego Lucas” a Costa Rica en un “fistro” de homenaje a Isco que se fue tocado.

PD: Todo mi cariño para el gran Gregorio Sánchez, chiquito pero el más grande. Siempre contigo.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

veinte − 10 =