Mira que me gustan poco las tarde noche de domingo. Y si son en noviembre menos todavía. Y si lo que veo en la televisión es un primer tiempo como el de este Real Madrid-Las Palmas la cosa ya llega a grados de extrema gravedad.

Porque debía de estar prohibido que a horas de entrar en un lunes se viera un encuentro así. Dos equipos necesitados de puntos, pero con la diferencia que solo uno podía acabar mínimamente satisfecho si se llevaba los tres puntos.

Ese era el Real Madrid pero no lo pareció. Me lo temía, y así lo dije en la comida dominical con la familia. Que ojalá Benzema marcara porque en caso de que a su equipo, ojo, equipo no él solo, no le salieran bien las cosas el galo iba a ser el gran damnificado.

Cosas de la vida, Karim tuvo en sus botas el primer gol. Y falló. Para qué queremos más. Si los males del Madrid se redujeran a Benzema la solución sería muy sencilla. Pero es que los demás compañeros no están mucho más acertados. Pero, claro, el lleva el nueve, y se le suponen goles.

Otros más depredadores que él tampoco marcan, y nadie dice nada. Soy un manifiesto defensor de este jugador. Principalmente porque me parece que es un futbolista de una calidad innata, difícil de encontrar. Se le sigue considerando un ariete al uso y nunca lo será. Eso le acompañará hasta que se retire. Y hasta que llegue ese momento seguiré defendiendo a Benzema. Sabiendo que, en momentos como el actual, no somos muchos.

Y bueno, hablemos del partido. O más bien de lo único destacable. El gol, primero de cabeza de los blancos en esta Liga, de Casemiro.  Con un canto en los dientes se podían dar los de Zidane al llegar al segundo tiempo con ventaja.

Que también podían estar contentos con la aparición de un Vallejo, cuasi debutante, que cumplió haciendo lo que debe hacer alguien en su situación. No complicarse la vida.

Tardaron mucho en saltar al césped los locales. Imagino porque hubo bronca o lluvia de ideas. Para variar la situación. Nada buena. Y en los primeros minutos se vio a un Madrid algo mejorado.

Hasta que apareció un chaval que está llamado a hacer historia. Porque hay grandes jugadores en el equipo madridista, con mucho futuro. Pero nadie que tenga tanta variedad de cualidades como Asensio.  Su gol es de los que no se pueden olvidar. El balear está dotado de un don que si las lesiones le respetan llegará ser balón de oro, cuando acabe la era de CR y Messi. Ya lo verán.

Mientras que en el Madrid veíamos a un Cristiano Ronaldo mostrando su faceta de asistente dejando a Isco en bandeja el tercer gol.

Que nadie se llame a engaño. Los del Bernabéu no están bien, pero tienen mucho por demostrar. Como decía Luis Aragonés necesitan ganar por lo civil o lo criminal, deportivamente hablando, porque parece que es confianza lo que les falta.

Un gran gol de Asensio salva a un pobre Madrid y evita que el Bernabéu crucifique a Benzema.

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