Definitivo asalto para lograr un puesto en la final del playoff de ascenso en el Coliseo Alfonso Perez. Tras el empate de la ida en Huesca, todo quedaba abierto y los equipos, conscientes de lo que había en juego, salieron al campo con la misma intensidad que jugaron la ida. Comenzó el Huesca con presión intensa y encadenando varias llegadas en los primeros cinco minutos de juego. Una buena ocasión de David López que no encontraría puerta iría seguida de la réplica de los locales. Primero en una llegada de Pacheco y luego en un saque de esquina, Herrera salvaría a los suyos con dos buenas intervenciones.

Tras la toma de contacto el juego se desarrollaría en el centro del campo, con un David López y un Pacheco muy activos y creando peligro arriba, pero sin suerte. La historia, se iba a repetir como en la ida, y el Getafe, iba a golpear primero. Jorge Molina, uno de los destacados en el partido de ida y Juan Cala, fabricarían una buena jugada que terminaría con el balón en la red de Herrera.

El Huesca trataría de rehacerse e incluso Molinero, tuvo que salvar una magnífica ocasión donde Samu Saiz se plantaba en el área de Guaita que, minutos después, tendría que dar lo mejor de sí para evitar que, de nuevo Samu Saiz, lograse la igualada. Antes del descanso se anuló un gol a Jorge Molina por fuera de juego. El Huesca comenzó la segunda parte intentando tener el balón y tocar con paciencia, pero se le iba a hacer cuesta arriba, ya que necesitaba dos goles para dar la vuelta a la eliminatoria.

Pero además es que el Getafe, iba a golpear de nuevo, con un gran disparo de Pacheco ante el que nada pudo hacer Herrera. El Huesca empezaba a acusar el golpe y saltaban chispas entre los jugadores en cada falta. Anquela no se arrugó dando entrada a toda la artillería como en la ida, dando entrada a Borja Lazaro por Akapo. El Getafe también movió ficha y Pacheco se retiraba entre aplausos para dar entrada a Fuster. Otro cambio decisivo como lo fueron los del Huesca en la ida, ya que Fuster iba a culminar un gran pase de Portillo, poniendo el tercero en el marcador y dejando la eliminatoria muy del lado azulón.

A partir de ahí el Getafe iba a manejar el juego cómodamente ante la desesperación del Huesca, dando lugar a constantes faltas e interrupciones que terminaría desembocando en un auténtico festival de tanganas, tarjetas amarillas, e incluso la expulsión de Pacheco ya en el banquillo. Mucho ruido y pocas nueces, al Huesca se le escapaba la oportunidad única de hacer historia. El Getafe se quita de en medio al Huesca y ya mira a la Liga Santander.

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