Los nueve miembros del Jurado Popular que han seguido la vista oral por un delito de asesinato contra Otoniel Almonte Cabrera han emitido por unanimidad un veredicto de culpabilidad. En relación al segundo de los acusados, el jurado popular también ha considerado a Julio Benjamín Jiménez Ybe, culpable de encubrimiento, aunque al aplicarle la eximente completa de miedo insuperable resultará absuelto.

El fiscal solicitaba por un delito de asesinato para el primero de los procesados, la pena de veinte años de prisión. Y para el segundo, por encubrimiento, un año de cárcel. Ambos fueron juzgados en la Sección 20 de la Audiencia Provincial de Madrid entre los pasados 8 y 22 de mayo. Tal y como consta en el escrito de calificación provisional que elaboró la Fiscalía, Otoniel mantenía una relación sentimental con una mujer que vivía con sus padres. A partir de septiembre de 2011, la mujer comenzó a pasar las noches en el domicilio del acusado. En esa misma casa había otra habitación ocupada por Julio Benjamín y su pareja.

Durante el desarrollo del juicio, ha quedado probado que sobre las 03:00 de la madrugada del 25 de enero de 2012, Otoniel, por motivos no aclarados, tomó la decisión de acabar con la vida de su novia. Cogió un martillo con mango de madera y cabeza cuadrada metálica y, de manera súbita, sin que ella pudiera esperar esa reacción ni defenderse mínimamente, la atacó propinándole un fuerte martillazo en la parte de atrás de la cabeza, lo que le ocasionó una fractura craneal y, consecuentemente, la muerte instantánea.

Minutos después, Otoniel despertó a Julio, que estaba dormido en su habitación; le llevó a la cocina, le contó los hechos y le exigió con amenazas de represalias que le ayudara a deshacerse del cuerpo sin vida de la mujer. De esta forma, los dos hombres sacaron el cadáver de la casa y lo introdujeron la parte de atrás de un automóvil. Tras ello, Julio subió de nuevo a la casa, recogió a su novia que se encontraba aún en su habitación y, por miedo a Otoniel, abandonaron el lugar. Por su parte, Otoniel montó en el automóvil, condujo para alejarse de la casa y se deshizo del cuerpo de la mujer al tirarlo a una alcantarilla.

En los días siguientes, Otoniel logró obtener 1.300 euros vendiendo precipitada y fraudulentamente el coche y huyó de España. Con posterioridad, el 27 de febrero de ese mismo año, unos operarios del Ayuntamiento de Madrid hallaron el cadáver de la mujer en la alcantarilla donde lo había depositado el procesado.

A pesar de que Otoniel ya no se encontraba en España y que desde el día de los hechos no había tenido contacto con él, y por tanto el miedo inicial había desaparecido, el otro acusado, Julio, no se presentó ante la Policía ni el Juzgado para informar de lo ocurrido hasta que el 29 de febrero tanto él como su compañera sentimental narraron al Grupo de Homicidios todo lo sucedido. Tras la confesión, el Juzgado de Violencia Sobre la Mujer nº 5 de Madrid abrió diligencias previas y acordó el correspondiente auto de busca, captura y detención internacional.

El asesino fue localizado en República Dominicana y su Corte Suprema resolvió, en fecha de 8 de junio de 2015, su extradición a España, donde se encuentra en prisión.

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