Antes de nada daros las gracias a los que nos censuráis y nos ninguneáis desde vuestro obtuso segregacionismo anticonstitucional y prepotente etnocentrismo nacional-católico… azul, colorado, o ‘andalucista’ de sainete partidocrático. Nos confirmáis de modo nítido así que vamos por la Recta Senda. Por favor, clerical-imperialistas, no dejéis de marginarnos con respecto al norte peninsular, ampliando un foso socio-económico ya insalvable: así todos percibirán que los Buldan (Países de…) Al-Andalusía somos una Colonia y lucharán por emanciparse con todas sus fuerzas. Sin ironía ni acritud: sinceramente muy agradecidos.

A algunos en la Reserva-‘sur’ parece que se les ha perdido Blas Infante, y lo hallan sólo en el aniversario de su tortura y asesinato por golpistas en la madrugada del diez al once de agosto, en forma de obituario ñoño o tratando sin resultado de ‘elevarlo a los altares’. El resto del año parece que no distinguen el espíritu libertario del llamado ‘padre’ – aunque él no la fundara – de la Patria andaluza. Para los andalusíes de conciencia y por dignidad revolucionaria, Ahmed – ‘Blas’ – Infante nunca ha muerto ni morirá, vivo por siempre en nuestros corazones y en cada bocanada de oxígeno que inhalamos… Por eso lo sentimos con absoluta naturalidad a diario en lo ‘jondo’ de nuestros pechos.

 

Si Blas infante pasease por las calles de cualquier barriada popular o pueblo andaluces en nuestros días, y le saludásemos al pasar, aprovecharía quizá para resaltar como de pasada que los politicastros del pesebre tienen el cinismo cafre de vacacionar en plan pijazos, en vez de atender a los reales índices socioeconómicos aterradores, decretando una situación de Emergencia Internacional en Andalucía. Está muriendo gente a diario por las listas de espera letales y por las camas insuficientes de los hospitales, desmantelados para primar el negocio de los privados. También por la pobreza energética al no poder refrigerarse como es debido en verano paisanos con escasos recursos, con problemas cardíacos o ancianos.

Si Blas Infante se cruzase por el campo con campesinos o pastores de nuestra Nación, sufriría al departir con ellos por el abandono genocida del Agro, hecho que provoca devastadores incendios forestales, miseria y emigración. Mientras que arrogantes ‘técnicos’ parasitarios se dedican a cobrar su jugosa nómina mensual, fagocitando o derivando a su buchaca los ‘fondos de cohesión’ europeos, mientras nos recuerdan nuestros deberes con celo de Hammurabi, al compás de ignorar nuestros derechos con desprecio de cacique decimonónico.

Si Blas Infante respirase ahora el tórrido aire del levante, y analizara la calamitosa situación, subrayaría el envejecimiento poblacional catastrófico, los niños malnutridos incapaces de rendir intelectualmente, en su penoso estado, en esas adoctrinadoras escuelas ‘concertadas’ o públicas con ‘profesores de religión’, a cargo de los paganos en Hacienda aunque no comulguen con sus ruedas de molino. Denunciaría la desaprensión y brutalidad fascio-clerical que hace encolerizarse a tétricos racistas – en nómina de ciertos media con alzacuello o no – por no poder repatriar a unos pocos migrantes, y no por los tres mil muertos ahogados cada año en el Mediterráneo (¡eh, turistas de sol-y-playa…!, ¿no notáis en el pescado que devoráis a la plancha, esquilmando nuestros caladeros, un sabor extrañamente a la par dulzón y amargo, sin poderlo camuflar el exceso de sal? Si es que esos peces en la mar se alimentan de todo…).

Si Blas Infante alzase su mirada noble y clara en lontanaza se solidarizaría con los alienados andalusíes de la Diáspora, no sólo en el Magreb o el África subsahariana… no olvidaría a nuestros hijos de tantos exilios en Abia Yala (la ‘américa’ de los absolutistas criollos y sus amos gringo-papistas), asediados por criminales intrigas de recolonización económica, disfrazada de redentorismo frailuno ultraderechoso y sectario ‘comunismo’ tragasantos coaligados, en casi todas aquellas infelices Naciones de la Patria Grande.

Y si Blas Infante contemplase nuestra atroz realidad tercermundializada protestaría con energía por la mezquina subyugación que padecemos, con la complicidad de falsos ‘sindicatos’ subvencionados por el Estado. Obreras invisibilizadas sin asegurar limpiando casas de otras espabiladas que encima posturean de ‘feministas’ o ‘de izquierdas’. Macrocomplejos carcelarios para mantener un régimen casi esclavista de ‘trabajos forzados’ por la indigencia, haciendo competencia desleal a empresarios y operarios que pagan sus impuestos, sin posibilidad de competir con esos sumideros de alegalidad, debiendo echar el cierre y quedar en el paro. Aparadoras de calzado, no sólo en Alicante, ‘trabajos caseros’ o talleres clandestinos exentos de impuestos y de pagar seguro, para ruina y escarnio de esos subempleados. Humildes trabajadoras a las que aplican sus patrones el ‘derecho de pernada’. Jornaleros no únicamente de fuera que malviven como animales en infraviviendas junto al tajo, horarios demenciales y sueldos precarios en hostelería en temporada alta, etc, etcétera.

Pero lo que más enojaría a Blas Infante sería el grado de deshumanización en el que hemos caído, manifestado en la regresión mojigata de los ‘millennials’ y en el vesánico afán de encubrir con inducidos enfrentamientos sexistas otros solapados de clase. Con débiles rayos de luz como el de las admirables declaraciones, llenas de coraje, del diputado andaluz Antonio Maíllo, que ha propuesto para paliar el abandono del campo disponer en producción de esas tierras ahora baldías con familias de inmigrantes estables, devolviendo la savia joven a las comarcas empobrecidas. Algo que terminarán logrando de mala manera, sin casi oposición, los testaferros del Estado romano vaticano – creado por Mussolini -, los cuales estarían acaparando infinidad de fincas rústicas, para una vez fallecidos o emigrados los naturales someter a los migrantes y refugiados a un estado mucho mayor de vasallaje.

No, pero eso no le duele al social-geriátrico filofranquista que padecemos, sino que sean nuestros nuevos vecinos negros o con otras creencias y costumbres… Proponemos que sea la Autonomía andaluza la que pague sus prestaciones de jubilación acorde con sus recursos propios. Ya veréis como los ahora racistas soberbios carcamales y otros estultos estómagos agradecidos se convierten en maestros hasta de majar el esparto (sin necesidad de acudir a los tutoriales de Youtube por la egolatría con anteojeras de esos vainas ultramontanos, a los que les pasó hace tiempo la fecha de caducidad).

El mismo PSOE ‘andaluz’ en su infame y pútrido Cortijo-‘sur’ se ha negado a inventariar los bienes del opusino-loyolismo y otras sectas papistas. Podría estar ya irreversiblemente inficionado ese partido, neofalangista a partir de Suresnes, de submarinos ‘seglares’ clerical-imperialistas posando de ‘patriotas’ de pacotilla como sus camaradas naranjas y peperos, de idéntica factura servil con oscuros tumores foráneos. ¿No os habéis dado cuenta que una autodenominada ‘izquierda’ jacobina apenas critica a ese colosal poder fáctico avariento inciensado, sin intento de regulación o fiscalización alguno; su nulo interés por combatirles con sus propias armas con logias gremiales o fraternidades proletarias secretas, como siempre se ha realizado sin complejos todo el S. XIX y primer tercio del XX, antes de la aciaga época del enano de El Ferrol y sus epígonos rojipardos actuales?

Pero no nos rendimos ni claudicaremos jamás porque nuestro hermano Ahmed – ‘Blas’ – Infante habita cada espíritu rebelde que ame nuestra Matria Andalusí, y por cada uno que caiga en la lucha por la Vida, la Libertad, la Justicia y la Humanidad… se tornará multitudes.

¡Viva Al-Andalusía independiente, democrática, laica y republicana! ¡Venceremos!

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1 Comentario

  1. Viva Al-Andalusía independiente, democrática, laica y republicana! ¡Venceremos! y 70 virgenes de premio para los musulmanes que corten las cabezas de los infieles.

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